Vicky Ossio, La boliviana que protege a los animales y al medio ambiente

De cada 10 animales silvestres víctimas de trata y tráfico solo uno sobrevive, los animales silvestres no solo son utilizados como mascotas, sino por sus partes, muchas veces utilizadas como amuletos en el caso de los dientes del jaguar. En Bolivia las aves son las especies más buscadas para el comercio.

A dos horas de la ciudad de La Paz, en el municipio de Coroico, se encuentra el refugio de animales Senda Verde, situado en la zona de ingreso a la Amazonía de Bolivia. Con frecuencia los animales que viven en la selva son atrapados y llevados en camiones a diferentes lugares del país para ser vendidos en mercados ilegales.

En entrevista con la Voz de América, Vicky Ossio, directora de Senda Verde, dijo que desea que las personas tengan una relación con la naturaleza para que así puedan cuidarla: “No se puede cuidar lo que no conoces”, advierte.

Contó que su labor comenzó el día en que los chicos le avisaron que un camionero había tomado a un mono con la intención de llevárselo a La Paz.

“Marcelo, mi esposo, lo convenció (durante) tres horas para que no lo hiciera. El mono se quedó con nosotros. A la semana siguiente otra familia se apareció con dos parabas (especie de papagayo) que habían llegado de un camión. Hasta ese momento teníamos 15 animales esperando que los recogieran de otro parque de protección animal”, recuerda.

Vicky Ossio cuida a cientos de animales en el refugio de Senda Verde, Bolivia.
Vicky Ossio cuida a cientos de animales en el refugio de Senda Verde, Bolivia.

Por si fuera poco, al refugio de Senda Verde fue a parar Aruma, un oso que según Vicky, marcó un antes y un después desde su llegada en 2007. La presencia de Aruma, llevó a Vicky a entender que su misión y la de su esposo era rescatar y albergar a los animales silvestres en peligro.

Doce años después, el refugio de Senda Verde alberga a más de 800 animales. Vicky recuerda que al principio no tenía conocimiento sobre los animales silvestres, ni sobre el medio ambiente. Su curiosidad por saber más de los animales que rescataba hizo que tomara cursos de nutrición para fauna silvestre, y de esta manera conocer cuál era la alimentación adecuada para cada animal.

“A nivel de conciencia estamos mejorando”, dice Vicky, y viene a su mente el incendio que acabó con la vida de miles de animales en la Chiquitania. “Nos dio un golpe muy fuerte sobre todo a las mujeres, que tuvieron que dejar que sus hijos fueran a apagar los incendios cuando no nos correspondía como sociedad civil”, dice.

Y señala enfática que lo esencial es no retroceder: “Pelear por un futuro para los jóvenes, los niños. El saber que se murieron millones de animales fue duro, pero debemos saber que la lucha debe continuar, no debemos permitir ni una hectárea más quemada, ni una hectárea más deforestada”.

Una mujer en rescate de los animales en Bolivia

La lucha a favor de los animales es diaria para Vicky. Incluso a pesar de que se dificulta su quehacer por no contar con el apoyo económico de las autoridades bolivianas. El refugio se sostiene, explica, por las visitas y por las donaciones de amigos. También apoya la fundación “KANTUTA”. Así y todo, expresa, es complicado llegar al fin de semana por la falta de recursos.

Recuerda, por ejemplo, lo difícil que resultaron los meses de octubre y noviembre pasados, después que las elecciones presidenciales y denuncias de fraude electoral llevaron al país a una profunda crisis, que incluyó protestas que provocaron bloqueos que impedían el acceso de recursos.

“Fue desesperante (…) no teníamos visitas, quedamos sin ingresos, sin recursos, envejecimos algo en esas semanas, la gente entró en pánico, llamamos a las comunidades, la gente en La Paz quería ayudar pero no sabía cómo. Cambiamos las dietas, rebajamos 10 por ciento de la comida (…) yo me asusté, fue muy complicado y con la ayuda de la gente logramos salir adelante”, recuerda.

El mensaje de Vicky sobre el rol de las mujeres

Vicky dijo que corresponde a las mujeres ejercer su influencia en causas como la que ella encamina.

“Las mujeres tenemos que ponernos las pilas para dar el ejemplo (…) no tenemos mucho tiempo, el tiempo se acorta en el planeta y depende de nosotros el que podamos revertir el cambio climático y pasar la barrera del 2030″, dice con énfasis.

“Es importante que asumamos el desafío, enseñemos a nuestros hijos a no usar plásticos, hay tantas cosas que podemos hacer desde el manejo de la basura y podemos dar ejemplo cada día de nuestra vida”, concluye.