Una tribu contra un megaproyecto en el Amazonas

140807164103__75519086_75519085“Si estas presas se construyen, todo terminará”, dice Lamberto Painha, uno de los jefes de la comunidad munduruku en la región de la Amazonía brasileña.

“Esa localidad de allá quedará inundada”, señala en la distancia. “Monos, pájaros, indígenas… todos perderemos nuestras casas”.

Desde hace meses, cerca de 13.000 munduruku protestan contra los planes del gobierno brasileño de construir una serie de presas hidroeléctricas que inundarán parte de su tierra en la zona superior del río Tapajós.

Tras una reunión de una semana el pasado abril, los jefes de más de 60 localidades emitieron un comunicado en el que piden al gobierno que los escuche antes de seguir adelante con la construcción de las cinco represas previstas para el río.

Las mujeres no han sido tradicionalmente luchadoras entre los munduruku, pero ahora, Maria Leusa Kaba Munduruku, líder de un nuevo grupo de mujeres guerreras, dice que todo el mundo se debe involucrar.

“El gobierno debe reconocer nuestros derechos, no sólo los de otros”, subraya.

Riqueza biológica

Pese a la sonora oposición de los grupos indígenas y medioambientales, la construcción de la gigante presa de Belo Monte en el río Xingú está bastante avanzada.

Belo MonteLa megarepresa de Belo MOnte generó tmbién un fuerte rechazo de parte de los habitantes del lugar. Ahora, la nueva frontera para la expansión de la energía hidráulica de Brasil se ha trasladado al río Tapajós, un enorme afluente del Amazonas que se extiende hacia el oeste.

La oposición en este lugar es fiera ya que la región cuenta con parte de la biodiversidad más rica del mundo.

Adrian Barnett, biólogo británico que trabaja en la zona, dice que incluso para los altos estándares de la cuenca del Amazonas, el Tapajós es una zona de extrema riqueza biológica.

De las 1.837 especies de aves que se dan en Brasil, 613 se pueden encontrar en el Tapajós, dice Barnett.

“El gobierno debe reconocer nuestros derechos, no sólo los de otros”

Maria Leusa Kaba Munduruku

El gobierno planea otorgar los contratos para la primera de estas represas, Sao Luiz do Tapajós, más adelante este año.

Junto con la siguiente presa, Jatobá, Sao Luiz do Tapajós debe estar funcionando para 2020.

Además de inundar 552 kilómetros cuadrados de tierra, los diques cambiarán el flujo del río, trastornando las vidas de las comunidades indígenas y de pescadores.

MundurukuGrupos medioambientales advierten que el proyecto dañará una región ya de por sí ecológicamente frágil.

MundurukuSegún los munduruku, la obra no sólo dañará el medio ambiente sino también su cultura.

MundurukuEl río es fundamental para la vida de los munduruku.

Las presas tendrán una potencia instalada de 8.471 megavatios y generarán tanta electricidad como Belo Monte.

“Sin sentido”

Para mitigar el impacto ecológico, el gobierno copia el sistema de las torres petroleras del mar del Norte, que consiste en el traslado de los trabajadores en bote para que cubran turnos de trabajo de dos semanas en lugar de construir carreteras.

Las autoridades son firmes en cuanto a la necesidad de aprovechar el enorme potencial hidroeléctrico de la Amazonía si Brasil pretende que la energía sea el motor de su ambicioso programa de desarrollo.

Claudio Salles, director del grupo de trabajo sobre energía Acende Brasil, dice que de los adicionales 19.000 megavatios que el gobierno quiere tener para 2021, 16.000 serán generados en el Amazonas.

“Esto da una idea de lo importante que es la energía para nosotros”, dice.

MundurukuLos munduruku denuncian que las represas inundarán una tierra sagrada para ellos.

Pero algunos analistas creen que Brasil necesita repensar sus planes de desarrollo.

Celio Bermann, experto en energía y medio ambiente de la Universidad de Sao Paulo, dice que Brasil da grandes subsidios a sectores ávidos de electricidad, como la fundición de bauxita en el Amazonas para hacer aluminio, sin reflexionar realmente sobre si esto favorece a los intereses del país a largo plazo o no.

“Exportamos una tonelada de aluminio por US$1.400-1.500 al tiempo que importamos bienes de aluminio manufacturados por el doble.

“No tiene sentido. Creo que es absolutamente indeseable que el sector del aluminio en el país se duplique en los próximos 10 años”, añade Bermann.

Brazil, señala, está volviendo a ser productor de bienes primarios sin añadirle valor.

“Y precisamente la producción de bienes primarios necesita mucha energía y genera pocos empleos”.

Deseo de “evolucionar”

Los trabajos preparatorios para la construcción de la presa Teles Pires en el río del mismo nombre, un afluente del Tapajós, ya ha hecho que se allane la tierra cerca de las Siete Cascadas, un área sagrada para los munduruku y otros grupos indígenas.

Los líderes munduruku se quejaron en una carta abierta: “Hay urnas funerarias allá, donde nuestros guerreros ancestrales están enterrados. También hay un portal, sólo visto por líderes chamanes espirituales, que pueden viajar a través de él hacia otro mundo desconocido”.

“¿Por qué destruyeron esto?”, pregunta un jefe.

Para otros, sin embargo, el progreso no se puede detener.

MundurukuLos líderes indígenas quieren proteger la zona para las generaciones futuras.

MundurukuLos munduruku quieren conservar la tierra “tal como Dios nos la entregó”.

Joao Francisco Vieira, un consejero local en la localidad de Jacareacanga, le dijo a la BBC: “Los indígenas no quieren retroceder 300 años. Quieren evolucionar, tal como el río fluye hacia el mar. Quieren teléfonos celulares. Quieren internet”.

Maria Leusa Kaba Munduruku está de acuerdo en que quieren bienes modernos.

“Pero los queremos al tiempo que conservamos nuestra cultura. Eso es posible y lucharemos por ello”.

Contexto

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Represas, un riesgo climático

Represa de aguaLa gran cantidad de agua concentrada artificialmente genera un microclima que afecta los patrones de lluvia.

Investigadores alertaron que los grandes reservorios de agua creados por los seres humanos puede incrementar la intensidad de las lluvias y afectar las defensas contra inundaciones.

Un equipo internacional de científicos encontró que los patrones de lluvia alrededor de grandes concentraciones hídricas generadas artificialmente en Chile son mucho más intensos que en regiones similares sin el líquido.

El estudio, que fue aprobado para su publicación en la revista especializada Hydrology, considera que el exceso de precipitaciones podría afectar las defensas antiinundaciones que suelen construirse sin tomar en cuenta este factor.

“Efecto lago”

Las anteriores investigaciones en este campo se enfocaron en el impacto de las represas en el clima de la zona y demostraron que las grandes concentraciones de agua, como lagos o represas, pueden alterar los patrones al aumentar la cantidad de agua que se evapora.

Algunos analistas creen que también se generan patrones de circulación de aire en la atmósfera por sobre los límites del agua y la tierra, lo que puede iniciar tormentas y lluvias.

Es este impacto el que puede ser significativo, como comprobó un estudio en el que se demuestra que las precipitaciones han aumentado un 4% por año después de que se construyó una represa.

“Los ingenieros son despedidos cuando hay inundaciones porque no hicieron un buen trabajo de diseño, pero en realidad sí lo hicieron. Alguien construyó un reservorio de agua y el clima cambió”

Doctor Pablo García-Chevesich, Universidad de Arizona

En su más reciente trabajo, investigadores de la Universidad de Talca, en el sur de Chile, examinaron la información recogida en 50 pluviómetros ubicados cerca de reservorios de agua en diferentes partes del país.

Chile posee una gran variedad de climas en su territorio, en el que se puede encontrar zonas con cero milímetros de lluvia y otras con 4.500 mm. Pero más allá de esta diferencia, los científicos encontraron que la mayor intensidad de precipitaciones fue registrada en las estaciones climatológicas ubicadas cerca de las concentraciones de agua, especialmente en los lugares con un clima más seco.

Este cambio tiene implicaciones en las defensas antiinundaciones, como dijo a la BBC uno de los autores, el doctor Pablo García-Chevesich, de la Universidad de Arizona.

“Los ingenieros son despedidos cuando hay inundaciones porque no hicieron un buen trabajo de diseño, pero en realidad sí lo hicieron. Alguien construyó un reservorio de agua y el clima cambió”, explicó García-Chevesich.

“Mientras más grande sea la masa de agua, más grande será su efecto”.

El especialista reconoció que esta lectura de la investigación ha causado controversia, debido a que cambiar el diseño de las defensas antiinundaciones es muy costoso.

Refuerzos

Sin embargo, otros científicos tienen una opinión más cauta.

El doctor Faisal Hossain, de la Universidad Tecnológica en Tennessee, Estados Unidos, considera que el estudio chileno sólo fue de observación y que, si es verdad el “efecto lago” altera los patrones de lluvia, todavía no se sabe si aumenta o disminuye la cantidad de agua que cae.

Three Gorges en ChinaEl estudio no ha logrado unanimidad entre los científicos.

Pero resalta que hay un punto importante en el estudio y es que atraerá la atención de los constructores de represas en todo el mundo.

“Tenemos patrones de clima modificados de una manera que no pudieron anticipar antes de que se construyera un reservorio, y en un contexto global podría tener serias ramificaciones”, destacó.

El profesor Richard Harding, del Centro de Ecología e Hidrología de Reino Unido, comentó que muchos estudios han alertado sobre el impacto de reservorios de agua, en especial en las zonas secas.

“Los físicos dicen que pasará, pero me está costando un poco saber qué tanto será el impacto, y si será lo suficientemente fuerte como para cambiar el diseño de las defensas”, concluyó.

Harding sugiere que la nueva investigación ha sido aprovechada como munición por aquellas personas que se oponen a la construcción de grandes represas.

Pero los autores de la investigación defienden su estudio y creen que es necesario que los ingenieros y los diseñadores lo tomen en cuenta en la planificación de nuevas barreras contra inundaciones.

“En Estados Unidos son muy rigurosos en cuenta el cambio climático cuando hablan del diseño (de un sistema) para controlar un aluvión de agua”, afirmó García-Chevesich, y agregó: “Esto es nuevo y también debería ser tomado en cuenta”.

 

Fuente: BBC

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