Se forma tormenta tropical Nana en el Caribe y amenaza Centroamérica

Autoridades del Ministerio de Gobernación declararon alerta verde ante la influencia que Nana tendrá sobre el país.

Las tormentas tropicales Nana y Omar se formaron este martes cuando se aproxima el pico de una activa temporada de huracanes en el Atlántico, informaron meteorólogos, quienes pronostican que la primera se convertirá en huracán antes de azotar Centroamérica.

En El Salvador, las autoridades declararon alerta verde, mientras el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales (MARN) aseguró que se mantiene monitoreando el desarrollo del sistema atmosférico.

Nana sopla con vientos máximos sostenidos de 85 Km/hora con ráfagas más fuertes y se encuentra a 175 Km al sur de Jamaica, informó el Centro Nacional de Huracanes (NHC), con sede en Miami.

Los meteorólogos calculan que pasará cerca de la costa de Honduras el miércoles para alcanzar Belice el jueves, cuando ganará intensidad.

“Se pronostica un fortalecimiento adicional durante las próximas 48 horas y Nana podría convertirse en huracán justo antes de tocar tierra el jueves”, escribió el NHC en un comunicado.

Al respecto, el MARN indicó en un informe que publicó en su página web que “este Observatorio de Amenazas estará evaluando muy de cerca la evolución y desarrollo de este sistema e informará oportunamente sobre cualquier cambio”.

El ministro de Gobernación, Mario Durán, anunció a través de su cuenta en Twitter que se declara alerta verde a nivel nacional ante la influencia que Nana tendrá sobre el territorio salvadoreño.

Para este martes el MARN explicó que “la Baja Presión asociada a la Onda Tropical, que tenía alto potencial de desarrollo, se reclasificó en primeras horas de la mañana como Potencial Ciclón Tropical Dieciséis y, actualmente ha sido catalogada como Tormenta Tropical Nana, ubicada al sur de Jamaica, con desplazamiento al Oeste, contribuyendo al ingreso de humedad desde el Caribe y el incremento de nubosidad sobre El Salvador.

Por tal razón, en el país se prevén lluvias y tormentas aisladas y dispersas, al norte del territorio nacional con énfasis en zonas altas y montañosas de la zona norte.

Agregó que la tormenta Nana estaría influenciando “de forma indirecta” este miércoles cuando “se ubique al norte de Honduras, favoreciendo el incremento de nubosidad y precipitaciones en El Salvador, con énfasis al centro y oriente”.

Mientras, para el jueves se pronostica que la tormenta Nana “se reclasifique como huracán categoría 1 y se ubique al noroeste de Roatán, tocando tierra en la costa de Belice, la noche de ese día. Favoreciendo que sobre El Salvador el cielo esté mayormente nublado, propiciando la ocurrencia de chubascos y tormentas de moderada a fuerte intensidad, de forma dispersa sobre el territorio, con énfasis al centro y occidente”.

El gobierno de México emitió un aviso de tormenta tropical para el sector sur de la península de Yucatán, mientras el de Guatemala emitió una vigilancia de tormenta tropical para su costa caribeña.

Nana es la decimocuarta tormenta tropical de este año, de las cuales cuatro se convirtieron en huracanes. Uno de ellos, Laura, evolucionó como huracán de gran intensidad y azotó Luisiana y Texas el jueves pasado, dejando al menos 14 muertos.

También este martes, se formó la tormenta tropical Omar con vientos máximos sostenidos de 65 Km/hora en el noreste de Estados Unidos, aunque se aleja de las costas y no representa peligro.

La temporada de huracanes 2020, que va de junio a noviembre, es más activa que el promedio. Los meteorólogos pronostican la formación de entre 19 y 25 tormentas tropicales, de las cuales entre siete y 11 ganarán fuerza de huracán.

Normalmente, para agosto sólo se han formado un par de tormentas con nombre, mientras la novena no aparece sino hasta principios de octubre. Una temporada promedio produce 12 tormentas con nombre.

A medida que se aproxima el pico de la temporada el 10 de septiembre, otros tres sistemas están bajo vigilancia.

La Depresión Tropical 15 en el noreste de Estados Unidos se está alejando de las costas, pero otros dos sistemas -uno en el Atlántico central y otro en la costa africana- podrían desarrollarse mientras se desplazan hacia occidente.