Romero, el héroe bajo los palos que metió a Argentina en la final

Sergio Romero

Se pasó 120 minutos prácticamente de espectador para después, en cuestión de segundos, convertirse en el héroe de la semifinal del Mundial que enfrentó a Argentina con Holanda.

Sergio Romero, “El Chiquito”, como le llaman pese a su 1,92 de estatura, le dio a Argentina con sus dos paradas en la decisiva tanda de penales el pase a su primera final en 24 años y la quinta de su historia, que será ni más ni menos que en el templo sagrado del fútbol de su eterno rival, en el Maracaná de Río de Janeiro.

“Son cuestión de suerte aunque tenía confianza”, dijo el guardameta de 27 años tras culminar su hazaña bajo los palos en Arena Corinthians de Sao Paulo. “No hay ningún truco. Es suerte. Es la realidad. Uno puede ir y no llegar”.

Lo cierto es que el arquero de Misiones hizo lo que le tocaba y tapó los tiros de penal Vlaar y Sneijder. El resto estuvo en las piernas de Messi, Garay, Agüero y Maxi Rodríguez que no fallaron al cobrar los suyos ante Jasper Cillessen -esta vez Van Gaal no cambió de portero en los penales como hiciera frente a Costa Rica-.

Pero esta vez la gloria le tocaba a él y el “Chiquito” Romero se convirtió en el héroe al frenar dos disparos desde los once metros.

“Disfruten este momento, porque nosotros vamos paso a paso. Mañana ya vanos a preparar la final”, acertó Romero a decir a la afición argentina tras asegurar que sentía una “alegria inmensa”.

Un nuevo Goyco

Para muchos, con su proeza Romero rememoró lo que su tocayo Sergio Goycochea hizo hace 24 años en el Mundial de Italia’90 cuando frenó dos disparos en la tanda de penales para colocar a su país en la final, en aquella ocasión también frente a Alemania.

“Chiquito sos un grande. Romero es un grande. Abrazate con el Goyco de la era moderna, que nos puso en una final del mundo. Y gritá también con Messi, Garay, Agüero, Maxi, que no pifian ni un penal. Gritalo porque la Selección vuelve a Río. Se va al Maracaná a buscar la gloria de ganar la Copa del Mundo contra Alemania”, escribe Diego Macías, del diario deportivo argentino Olé, que no duda en calificar al arquero como “San Romero”.

RomeroRomero no es titular en su equipo, el AS Monaco.

Macías, que considera que el arquero “se fue agrandando, gritando cada penal atajado, con garra y corazón” no fue el único que alabó su actuación.

“Que bien chiquito, Se lo que luchaste y tuviste paciencia para todo esto. Grande!”, dijo una de las estrellas de este Mundial de Brasil, el colombiano James Rodríguez, compañero de Romero en el AS de Monaco.

“Que grande chiquito Romero!!! Que grande, Enoooorme!!!”, dijo por su parte Radamel Falcao, con quien también comparte colores en el país europeo.

Ambos saben que el camino de Romero para llegar al Mundial no ha sido fácil. Su lugar bajo los palos en el combinado albiceleste fue cuestionado. Pero el técnico argentino Alejandro Sabella confió en él y este miércoles, gracias a su actuación, Argentina se planta de nuevo ante la posibilidad de dar un nuevo Maracanazo.

BBC
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