Reino Unido a punto de iniciar su campaña de vacunación contra la Coronavirus

El país europeo empezará este martes su campaña de vacunación contra el coronavirus, mientras Estados Unidos está en la antesala de aprobar el uso de emergencia de una primera vacuna. El gran reto será que la gente acepte vacunarse y ponga a un lado cualquier duda o temor sobre su seguridad.

El Reino Unido está en la víspera del lanzamiento de su campaña de vacunación contra el COVID-19.

Personal del Servicio Nacional de Salud, residentes de hogares de ancianos y quienes cuidan a éstos, empezarán el martes a recibir la primera de dos dosis de una vacuna desarrollada conjuntamente por la farmacéutica estadounidense Pfizer y la alemana BioNTech.

La iniciativa empezará a casi una semana de que la agencia regulatoria del gobierno concediera aprobación de emergencia para la vacuna, convirtiendo así al Reino Unido el primer país occidental en estar listo para empezar las vacunaciones masivas. La aprobación se produjo semanas después que Pfizer anunciara que su vacuna había demostrado una efectividad de más del 90 por ciento tras su prueba clínica final.

Inglaterra recibió 800.000 dosis de la vacuna de Pfizer-BioNTech el domingo, las primeras de un total de 40 millones que compró. La entrega de la vacuna es complicada por el hecho que debe ser almacenada en refrigeradores con capacidad de enfriar a temperaturas inferiores a los -70 grados Celsius.

Los medios de comunicación británicos reportaron el domingo que la Reina Isabel II, de 94 años, y su esposo el Príncipe Felipe, de 99, harán público el momento en que se pongan la vacuna, con la esperanza de transmitir seguridad al pueblo inglés.

En un hecho no relacionado, el Instituto Serum de la India solicitó autorización para uso de emergencia de una vacuna que está siendo desarrollada por la farmacéutica inglesa AstraZeneca, en colaboración con la Universidad de Oxford. Serum, el fabricante de vacunas más grandes del mundo, se está inclinando con fuerza hacia la vacuna de AstraZeneca-Oxford, porque puede ser almacenada entre 2 y 8 grados Celsius, en comparación con los requerimientos de superenfriamiento de la vacuna de Pfizer-BioNTech.

La situación en Estados Unidos

Las autoridades sanitarias estadounidenses se reunirán el jueves para decidir si autorizar el uso de emergencia de la vacuna de Pfizer-BioNTech, seguida de una segunda reunión una semana después para discutir otra vacuna bajo desarrollo por la estadounidense de biotecnología, Moderna.

El secretario de Salud y Servicios Humanos, Alex Azar, dijo el domingo en la cadena Fox News que si un panel de expertos de la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) aprueba la vacuna de Pfizer, “en horas” los trabajadores de la salud “podrían estar vacunando” pacientes.

Las autoridades estadounidenses han decidido que los trabajadores de emergencia, así como empleados y residentes de asilos de ancianos son las personas con mayor riesgo de contraer la infección y serán los primeros en ser vacunados. Azar dijo que de 30 a 40 millones de dosis de la vacuna estarán disponibles para finales de año, con millones de dosis adicionales que serán fabricadas en el primer semestre del 2021.

El presidente electo Joe Biden ha dicho que su equipo de transición no ha visto “ningún plan detallado” para la distribución de las vacunas. Azar respondió que, “con todo respeto, eso sólo son disparates. Esto está siendo microadministrado” por la saliente administración Trump.

En una encuesta nacional, unas cuatro de cada diez personas dijeron que rechazarán ser vacunados, sea porque temen a las vacunas en general o específicamente la del coronavirus.

Pero Azar afirmó que conocer “experiencias positivas” de personas vacunadas motivará a más personas a recibir las dos vacunas necesarias -con mes de diferencia- para ser inmunizado.

Biden dijo la semana pasada que cuando tome posesión el 20 de enero, pedirá a los estadounidenses que usen mascarilla durante cien días para reducir la curva del virus que causa la enfermedad del COVID-19.

El mundo tiene más de 67 millones de casos en total, incluyendo más de 1,5 millones de muertes. Estados Unidos encabeza el ránking con 14,7 millones de casos confirmados y 282.312 muertes, según el registro de la Universidad Johns Hopkins.