Panamá aprueba uso de vacuna de Pfizer contra covid-19

Panamá aprobó el uso de emergencia de la vacuna Pfizer contra covid-19, aunque ésta no estará disponible hasta 2021 en el país, e instaurará una cuarentena por fin de año para contener la pandemia.

Panamá anunció el martes que aprobó el uso de la vacuna de Pfizer contra COVID-19 al tiempo que informó nuevas medidas de restricción que incluyen extensión del toque de queda y cuarentena total durante las celebraciones de Navidad y Año Nuevo.

“Recibimos la llamada de los altos directivos de Pfizer consultándonos si ya estamos listos para implementar la vacuna. Y con orgullo comunicamos que estamos listos”, dijo la viceministra de Salud, Ivette Berrio.

La viceministra  dijo que Panamá espera contar con el primer lote de vacunas el primer trimestre de 2021. Mencionó que desde hace semanas las autoridades organizan todo lo referente al proceso logístico para el traslado, almacenamiento, distribución, vacunación y seguimiento.

En tanto, en un comunicado, el Ministerio de Salud detalló que se “aprobó el uso por emergencia de la vacuna Pfizer”, amparándose en leyes locales que les facultan a acelerar la burocracía.

“El estado panameño se adelantó en los trámites para su adquisición, tomando en cuenta que Pfizer, luego de recibir el aval de la (estadounidense) FDA para la comercialización de dicha vacuna, dará prioridad a los países que estén preparados y firmen el acuerdo de adquisición”, explicó el texto.

Recientemente las autoridades anunciaron un acuerdo con la farmacéutica Pfizer Panamá y BioNTech SE para adquirir tres millones de dosis de la vacuna.El gobierno también anunció que se contratarán médicos extranjeros provenientes de México, Estados Unidos, Venezuela, Colombia y Cuba para reforzar la atención en los hospitales panameños. De momento no se informó a partir de cuando llegaría ese personal.

Sobre las nuevas restricciones, el ministro de Salud, Luis Sucre, dijo que las medidas buscan mantener “un equilibrio entre la salud, la economía y la paz social”.

“El objetivo es cortar la cadena de contagio y evitar que el COVID-19 siga avanzando entre nosotros”, agregó.

Las medidas incluyen la extensión del toque de queda y ley seca desde las siete de la noche hasta las cinco de la mañana del 18 de diciembre al cuatro de enero, así como una cuarentena total del 25 al 28 de diciembre y del 1 al 4 de enero.

También se informó que habrá cercos sanitarios en las provincias de Panamá y la contigua Panamá Oeste para evitar que se siga propagando el virus en el interior del país.

Además, bloqueó el acceso a playas entre el 23 de diciembre y el 4 de enero, amplió el toque de queda de 7 de la noche a 5 de la mañana y decretó una ley seca nocturna desde la próxima semana hasta la primera semana de enero.

En los supermercados solo se permitirá el acceso a 1 persona por familia. Sin embargo, los aeropuertos, que fueron reabiertos a mediados de octubre, permanecerán operando.

Todas estas medidas tienen el objetivo fundamental de “cortar la cadena de contagios y de evitar que el covid siga avanzando entre nosotros”, dijo el ministro de Salud, Luis Francisco Sucre.

Panamá registra desde hace más de un mes un ascenso acelerado de nuevos casos de coronavirus —casi el doble— de lo que sufrió a mediados de año, cuando para frenar un primer repunte las autoridades decretaron un estricto confinamiento que fueron levantando progresivamente.

Sectores médicos han dicho que los hospitales públicos y privados están copados por pacientes de coronavirus, mientras las autoridades refuerzan el llamado a la población a cumplir con el uso correcto de la mascarilla y careta, sobre todo en el transporte público, donde no es posible guardar distanciamiento físico.

Durante los últimos meses de la pandemia, la economía panameña ha sido impactada en varios sectores como la construcción, el turismo y el comercio. Casi 300.000 contratos laborales fueron suspendidos al comienzo de la emergencia sanitaria, cuando el país implementó las medidas de confinamiento.

Con 4,2 millones de habitantes, Panamá presenta el mayor número de contagios por la pandemia de toda Centroamérica, con cerca de 200.000 casos acumulados y más de 3.400 muertos.

Con información de Reuters y AFP.