Nicaragua: denuncian procesos a periodistas que reportan sobre COVID-19

Las organizaciones de periodistas en Nicaragua están expresando preocupación por un reporte sobre la apertura de casos judiciales contra reporteros que han informado sobre el avance de la pandemia del COVID-19 en el país.

Las dificultades para informar han ido en ascenso tras la crisis política que enfrenta el país desde 2018 y se han agravado a raíz de la poca información estatal en medio de la pandemia, que ha expuesto, según denuncian los periodistas, la “censura” y la “manipulación informativa”.

Sergio Marín Cornavaca, de la Organización de Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua (PCIN), dijo a la Voz de América que los casos que han reportado se registran en el interior del país.

“Existe mucha preocupación por parte de colegas, sobre todo en los municipios del país, porque gente que son de la base del Frente Sandinista se están prestando como testigos y (por) abrir procesos para judicializar cualquier tipo de información”, explicó Cornavaca.

Según el periodista, “el gobierno tiene la estrategia de golpear y destruir a los medios de comunicación y los periodistas independientes”.

Sergio Marín Cornavaca, periodista nicaragüense
Sergio Marín Cornavaca, de la Organización de Periodistas y Comunicadores Independientes de Nicaragua (PCIN).

Añadió que la presión sobre los periodistas forma parte de una estrategia que también está dirigida a otros gremios, como los profesionales de la medicina, que ha denunciado en las últimas semanas despidos injustificados y presiones para no reportar los casos y muertes por COVID-19.

“Estamos iguales. Todos los gremios aquí que osen hacer su trabajo con dignidad, simplemente el gobierno los criminaliza y los arrincona desde todos los puntos de vista”, señaló Cornavaca.

Todo esto, “desde el punto de vista económico, desde la judicialización y desde el punto de vista del hostigamiento que hacen con los paramilitares o, en nuestro caso particular, donde están prestándose algunas personas del frente sandinista a ser denunciadores, sin asidero legal”, añadió.

Uno de estos casos fue denunciado por William Aragón, corresponsal del diario La Prensa en el norte del país, quien es acusado de “injurias y calumnias” por supuestamente asegurar que un ciudadano falleció de COVID-19, aunque el reportero, con más de 22 años de experiencia,  asegura que se trata de una información fabricada con la intención de perjudicar su trabajo.

“Incluso hay periodistas oficialistas que se prestan a hacer los montajes. Lo que ellos quieren es callarnos, que no se hable de COVID-19, que no se mencionen nombres, que no se diga nada, que no salgan a la luz los muertos”, dijo Aragón.

“La verdad que yo nunca he mencionado nada. A la familia la están utilizando”, recalcó el reportero, cuya vinculación con el caso únicamente está basada en que su nombre es mencionado en una llamada telefónica.

William Aragón, periodista nicaragüense
William Aragón, corresponsal del diario La Prensa en el norte de Nicaragua.

El caso de William Aragón ha sido reportado por medios oficiales, que lo señalan de promover noticias falsas, mientras el reportero espera para responder a la citación oficial.

En otro caso, el fallecido periodista Sergio León Correa, director de Radio La Costeñísima, en Bluefields, recibió el mes pasado una citación judicial de la Dirección de Resolución Alterna de Conflictos, para responder por una supuesta denuncia de injurias y calumnias.

La denuncia se dio porque a través de Radio La Costeñísima, el alcalde liberal del municipio de La Cruz de Río Grande, Juan Ramón Espinoza, expresó que la población estaba sumamente preocupada por el deceso de dos personas sospechosas de COVID-19, ya que las autoridades de salud los mandaron a sepultar de inmediato.

León, quien era abiertamente opositor al gobierno sandinista, falleció este fin de semana víctima de COVID-19, según familiares y colegas.

Sergio se complicó, tenía los niveles de oxígeno muy bajos,  por lo que decidió internarse en el hospital, por recomendación de su médico, a pesar de la desconfianza en el sistema de salud público.

El gobierno de Daniel Ortega, en tanto, promueve una dura campaña contra lo que han denominado “Noticias falsas” con la intención de desestabilizar al país. La vicepresidenta Rosario Murillo ha dicho a medios oficiales que en el país existe otra pandemia: “La pandemia de noticias falsas”.

“Hay quienes se especializan en crear pandemias de miedo, pandemias de odio a través de noticias falsas.  Supimos, como sabemos todos los días, que, a falta de ideas y propuestas, pretenden crear, seguir creando, realidades falsas. Y usando videos de otros países, pretendiendo hacer creer que son videos de Nicaragua”, dijo la también primera dama de la república.

Una campaña de comunicación desde la plataforma oficial “Juventud presidente”, también ha criticado el trabajo de médicos independientes, acusándolos de promover noticias falsas entre la población.