Narva, la ciudad “rusa” en territorio de la OTAN

Vladimir Putin, presidente de RusiaLa OTAN tiene una ciudad rusa. Se llama Narva y aunque parte está en Estonia la mayoría de la población se siente rusa.

Estonia es uno de los países en el este de Europa a los que pronto empezarán a llegar tanques, artillería y otros equipos militares de Estados Unidos, según dijo el martes el secretario de Defensa Ash Carter en Tallin, la capital.

Pero hay una comunidad en Estonia que tiene sentimientos encontrados sobre estos nuevos despliegues estadounidenses.

La OTAN tiene una ciudad rusa. Se llama Narva y su monumento principal es un castillo del siglo XII que tiene vistas al río Narva.

Si subes hasta la cima puedes ver fácilmente un símbolo enemigo: la fortaleza de Ivangorod, al otro lado del río.

Hace tiempo que este lugar es un punto de conflicto entre Oriente y Occidente.

Hoy, Ivangorod y su fortaleza están en Rusia, mientras que Narva y su castillo están en Estonia, lo que quiere decir que están en Europa y en la OTAN.

Pero la población de Narva se siente casi enteramente -y a menudo firmemente- rusa.

Mayoría étnica rusa pero nacionalidad estonia

Se ve el canal de la televisión rusa encendido en las casas, los restaurantes y los recibidores.null

Vista de la fortaleza de Ivangorod desde el lado estonio de la frontera.

Está la estatua de Lenin en los jardines del castillo.

Y hay un tanque soviético sobre un pedestal a la orilla del río, donde la gente pone flores en el Día de la Victoria, cuando los rusos en todo el mundo conmemoran la derrota nazi en 1945.

Durante un concierto ese día, el mes pasado, se veían muchas banderas. Algunas eran rusas, con las barras blancas, azules y rojas. Otras eran soviéticas, con el martillo, la hoz y la estrella doradas sobre un fondo rojo brillante.

Pero no había ninguna bandera azul, negra y blanca, de Estonia.

“Ellos tienen sus propias tradiciones”, me dijo un hombre.

Incluso vi una bandera que utilizaron los rebeldes rusos en la ciudad ucraniana de Donetsk. El hombre que la llevaba dijo que la gente de Donetsk necesitaba su apoyo porque “los están bombardeando ahora mismo”.

¿Podría pasar aquí lo que está pasando en Donetsk?, le pregunté.

“Es muy posible”, contestó.

“Estonia está en algún lugar hacia allá”, dijo señalando hacia occidente. “Nosotros estamos solos. El gobierno sólo se acuerda de nosotros en los días previos a las elecciones”.

Narva en números

  • Es la tercera ciudad más grande de Estonia, con 58.000
  • La población de etnia rusa conforma el 83% de la población, mientras que la etnia estonia es el 4%
  • Más del 36% de la población tiene ciudadanía rusa, mientras que el 47% la tiene estonia

La complicada historia detrás de las cifras

Hay algo de historia en estos números. Para liberar a Narva, los soviéticos la devastaron a base bombardeos.

Después llevaron a decenas de miles de civiles rusos para reconstruirla o, como creen los estonios, para ocuparla.

Estonia obtuvo su independencia en 1991 tras el colapso del comunismo.

Desde entonces ha tenido momentos incómodos con los rusos, que forman un cuarto de su población.null

Vista de una fábrica textil abandonada en Narva

Algunos no tienen la misma ciudadanía ni derecho al voto.

El presidente le dijo una vez a la BBC que no hay más razón en Estonia para hablar Ruso que la hay para hablar japonés o urdu.

Para él, hablar ruso legitimaría 50 años de brutalidad rusa, según dijo.

Así que los rusos no siempre perciben una cálida bienvenida por parte del estado estonio.

Una economía venida a menos

La ciudad de Narva ha visto días mejores.

Las gigantescas fábricas que alguna vez emplearon a tantos están ahora vacías. Entre los ladrillos crecen las plantas.

Slava Konovalov, un amigable hombre de mediana edad, me llevó hasta una planta textil abandonada en la que trabajaba su madre.

null

Más del 36% de la población de Narva tiene ciudadanía rusa, mientras que el 47% la tiene estonia.

Recuerda cómo cuando iba a verla de niño allí había un ruido ensordecedor.

Ahora sólo se escucha el eco de nuestras voces que rebotan en un patio enorme, el crujir de nuestros pasos y el graznido de un cuervo solitario y malhumorado.

La madre de Slava fue una de esas rusas que vinieron aquí después de la guerra.

Cuando recibió su primer salario pensó que había un error.

Ganaba tres veces más que en su ciudad natal en Rusia.

Pero no era un error. Narva, según contó Slava, era un buen lugar para ser ruso.

Hoy, eso es menos cierto.

Los rusos en Estonia todavía tienen más éxito económico que los rusos en Rusia. Pero en comparación con sus conciudadanos estonios, les va peor.

Slava, que es funcionario local y tiene estadísticas a mano, dice que la gente de Narva gana en promedio un tercio menos que los estonios en general.

“Indicios preocupantes”

Las quejas locales pueden ir sumando y el gobierno estonio cree que el Kremlin ya está tratando de utilizarlas para debilitar al estado.

Según el director de comunicaciones estatal, Ilmar Raag, eso es obvio. La televisión rusa es hostil, dijo, inventan historias y exageran los problemas.null

En abril Estonia realizó los mayores ejercicios militares de su historia. Un avión militar estadounidense vuela durante las pruebas de la OTAN, a 70km de la capital, Tallin.

Raag no cree que ya hayan creado una quinta columna dispuesta a levantarse e independizarse, como ocurrió en Ucrania.

Pero según él hay indicios preocupantes.

Cuenta Raag que cuando le preguntó a los jóvenes de Narva quién era su líder, su respuesta fue Vladimir Putin.

“Si Putin le dijera a la población “deben hacer algo hostil”, entonces quién sabe qué pasaría”, dijo Raad.

Por su parte, Putin desestima esos comentarios.

A principios de este mes le dijo a un entrevistador “sólo un loco y solo en sueños podría imaginar que Rusia pudiera atacar de repente a la OTAN”.

Pero los estonios no apuestan por su sanidad.

Hace poco que realizaron los mayores ejercicios militares de su historia y Estonia es uno de los pocos países que cumplirá su compromiso con la OTAN de gastar el 2% de su PIB en defensa.

También acaban de lanzar una campaña para fortalecer lo que ellos llaman “las defensas psicológicas” del país contra la desinformación rusa. Además de clases cívicas en las escuelas esa campaña incluye un nuevo canal de televisión en ruso con un estudio en Narva.

El éxito de esa campaña podrá medirse en años.

Entretanto, si Putin quisiera causar problemas dentro de la OTAN, tendrá material con qué hacerlo.

 

fuente.bbcmundo

HTML Snippets Powered By : XYZScripts.com