Michael Buffer, la voz más famosa de las peleas de boxeo

140529173042_michael_buffer_304x171_getty_nocreditMichael Buffer, el hombre cuyas presentaciones teatrales y portentosas han adornado algunos de los más célebres combates de boxeo durante más de un cuarto de siglo, lo volverá a hacer este sábado, para el encuentro entre Carl Froch y George Groves en el estadio de Wembley, en Londres.

Quienes puedan retirar la mirada de los dos púgiles, verán al maestro de ceremonias de cabello plateado en el centro del ring, realizando su rutina habitual.

Pequeños calentamientos vocales, exclamaciones practicadas y té con limón sirven para entregar su fraser reconocida mundialmente, con la que arranca cada pelea.

“A los miles aquí presentes y los millones que nos ven en todo el mundo… ¡Prepárense para luchar!” (“Let’s get ready to rumble!” en inglés)

Buffer, de 69 años, ha presentado a la mayoría de los grandes boxeadores de la era moderna, desde Roberto Durán y Floyd Mayweather, hasta Larry Holmes, George Foreman y Mike Tyson. Sugar Ray Leonard dijo una vez de Buffer: “Cuando presenta a un boxeador, le atiza el deseo de pelear”.

Consejo filial

Michael BufferLa voz de Michael Buffer no fue afectada por el cáncer a la garganta.

La estremecedora voz de Buffer le ha dado fama mundial, millones de dólares, papeles en películas de Hollywood y videojuegos que han batido récords, así como un armario lleno de esmóquines y corbatas de moño. Nada mal, como resultado de una conversación casual con su hijo.

“Una noche estábamos viendo una pelea, en 1980, cuando mi hijo mayor notó que en anunciador en el ring no estaba haciendo un buen trabajo para anunciar un fallo dividido”, dice Buffer, que dejó al ejército de Estados Unidos cuando era un veinteañero, después de haber sido voluntario en la Guerra de Vietnam. Primero vendió autos, luego hizo algo de modelaje, hasta llegar a los comerciales de televisión.

“Mi hijo me comentó que yo podía hacerlo mejor. Me había visto haciendo algo en televisión, así que acepté su consejo y me metí en el mundo del boxeo. El resto es historia”.

Pareja perfecta

Las tres peleas favoritas de Buffer

George Foreman vs Michael Moorer

George Foreman venció a Michael Moorer por KO en el décimo round, el 5 de noviembre de 1994 (en la foto).

“Lo primero que se oyó fue un silencio sin respiración -12.000 inhalaciones colectivas- seguido por un rugido al caer Moorer. Diez segundos más tarde, Foreman era el campeón de los pesos pesados del mundo, más de 20 años después de la primera vez”.

Roberto Durán venció a Iran Barkley por fallo dividido, el 24 de febrero de 1989.

“Una de las mejores peleas de la historia. Durán iba perdiendo, pero regresó con una combinación de cinco golpes y una caída en el 11° round. Fue una gran victoria tras una gran noche de boxeo”.

Mike Tyson venció a Michael Spinks por KO en el primer round, el 27 de junio de 1988.

“Yo sabía que Ia pelea no iba a durar demasiado. Cuando salí del ring no fui a sentarme, sino que me quedé al pie de los escalones”.

A principios de la década de 1980, el magnate estadounidense Donald Trump inauguró una serie de casinos en Atlantic City y pidió a Buffer que presentara sus peleas más importantes.

Muchas incluían a Tyson, que ganó seis de sus primeras diez peleas en la ciudad, mientras Buffer se encontró atado a una estrella fugaz. El amenazante Tyson -“intenso y tenso, todo un espectáculo digno de contemplar”, dice Buffer- y el impecable anunciador formaban una pareja perfecta.

Hoy es imposible imaginar la preparación para una pelea exitosa que no incluya a un anunciador del ring con esmoquin, provocando frenesí en la multitud.

Pero Buffer fue uno de los primeros de su especie, alimentando la energía del público, construyendo el suspenso hábilmente, antes de pronunciar sus líneas como un veterano actor shakesperiano entregando un bien ensayado soliloquio.

“Yo solía mirar peleas en la década de 1970 y principios de la de 1980”, señala Buffer. “Había toda esta electricidad y energía, y los anunciadores le quitaban toda la excitación a la multitud”.

“Presentaban al local, los patrocinadores, los comisionados, el presidente, tres jueces y cuatro doctores y acababan con todo”.

“Así que yo quería una palanca, un gancho, como en las grandes carreras de autos: ‘¡Caballeros, enciendan los motores!’ Quería algo que recuperara esa energía, porque los boxeadores eran las estrellas del show y yo deseaba presentarlos con la energía que merecían.

“Intenté unas cuantas versiones y nada parecía correcto. Entonces pensé en el gran Mohamed Ali, a quien escuché decir en entrevistas ‘I’m ready to rumble‘ (estoy listo para arrasar). Fui afinando lo que ahora escuchas”.

Michael Buffer y Floyd MayweatherBuffer ha presentado a la mayoría de los grandes boxeadores modernos, incluido el legendario Floyd Mayweather.

Cáncer

Pero la carrera de Buffer -sin mencionar su vida glamorosa en el jet set- quedó casi trunca hace seis años, cuando le diagnosticaron cáncer a la garganta. “Fue muy irónico”, afirma. “De todas las cosas, atacó a mi voz, de la cual vivía”.

“Me enfrenté a mi mortalidad. Cuando encontraron tres pequeños tumores en la parte inferior de mis amígdalas y garganta, unas semanas después me sacaron una porción muy chica del área”.

“Recuerdo claramente cuando desperté. Me toqué desde las orejas hasta la mandíbula inferior y estaba completamente vendado. Entonces dije en voz alta: ‘¡Damas y caballeros!'”.

Famosa interrupción

James Miller

El 6 de noviembre de 1993, el paracaidista James Miller, apodado “Fan Man”, interrumpió la pelea por el título mundial de pesos pesados entre Riddick Bowe y Evander Holyfield en Las Vegas, al aterrizar sobre el ring en su parapente accionado por ventilador. Michael Buffer era el maestro de ceremonias:

“Esta cosa estaba dando vueltas sobre el Caesars Palace. Se estrelló contra los andamios. Detuvo la pelea, aunque milagrosamente no hubo heridos, aparte del tipo que volaba.

“Pero había que limpiar todo el lío y calmar a la multitud. No sabíamos si era un potencial atentado terrorista. Así que fui al ring y usé mi micrófono para tranquilizar a la gente. Era una noche fría en el desierto, así que indiqué a cada esquina que abrigaran a sus boxeadores, porque podría demorar”.

“Durante 20 minutos o más seguí hablando a la multitud, hasta que finalmente se reanudó la pelea”.

“¿Por qué? No sé. Podría haber dicho cualquier cosa. Pero lo dije y la voz me sonaba prácticamente igual, así que pensé que podría continuar”.

Apenas 30 días después de la operación, Buffer estaba anunciando a Joe Calzaghe y Bernard Hopkins en el MGM Grand de Las Vegas. Ese impecable cabello plateado, esa piel magníficamente bronceada; esa voz, muscular como siempre, flexible gracias a dulces canciones y lubricada con té de limón.

El mejor trabajo del mundo

Buffer sigue tan ocupado como siempre. La semana anterior a la segunda pelea entre Froch y Groves la pasará en Dubai y Moscú, antes de aterrizar en Londres la misma mañana del combate, ante miles en Wembley y millones en todo el mundo. Después irá a Nueva York y a su casa en Los Ángeles.

Aunque su estadía en Londres será breve, disfrutará cada minuto. “Lo que realmente aprecio de los fans británicos es que apoyan al deporte y a sus héroes con sus billeteras, sus pies, sus voces”, dice.

“Viajan, se hacen oír, y están dispuestos a ahorrar dinero para gastarlo en esa entrada, en ese asiento. Cuando Ricky Hatton, Joe Calzaghe o Lennox Lewis peleaban en EE.UU., miles de fans británicos iban. Son únicos en el mundo y lo digo con más de 30 años de experiencia”.

“Carl Froch contra George Groves frente a 80.000 fans en Wembley será espectacular: muchos cantos a todo dar. Será una de esas grandes noches deportivas que, 40 años después, los abuelos seguirán contando a sus nietos”.

“No será como nada anterior. Y sentiré toda la energía y emoción de la multitud”.

“Realmente adoro este trabajo, es uno de los mejores del mundo”.

 

 

BBC

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