Leucemia: el tipo de cáncer que más afecta a la niñez salvadoreña

GNKX_bmV3c190aHVtYl8xNjc3Ml82MzAuanBnAlrededor de 200 pacientes anuales reciben atención en el hospital Bloom por este mal que aqueja a la niñez salvadoreña.

Patricia R., de seis años, es una de las 200 pacientes con cáncer en la sangre, mejor conocido como Leucemia, que atiende el Hospital Nacional de Niños Benjamín Bloom, cada año.
La menor fue diagnosticada hace unos seis meses, luego de que su madre la llevara a pasar consulta en repetidas ocasiones a las unidades de salud de Santa Rosa de Lima, por presentar fuertes temperaturas continuas, las cuales no bajaban de 39 grados centígrados.
“Todo el tiempo pasaba con calenturas que no se le bajaban con nada. Le daba acetaminofén, la bañaba y no mejoraba”, narró la madre, quien explicó que los síntomas fueron avanzando rápido.
“Llegó un momento en que se le quitó el hambre, dormía mucho y se quejaba de dolores constantes en el cuerpo”, dijo la progenitora quien decidió llevarla nuevamente al hospital de San Miguel en donde ya le habían realizado pruebas, en las que le diagnosticaron la presencia de leucemia linfoblástica.
Los médicos la refirieron al hospital Bloom, en donde se confirmaron los exámenes. Desde entonces es tratada por dicha enfermedad.
La menor dejó de ir a la escuela, en donde iniciaba los trazos de las vocales. “Ella es muy fuerte; me dice que no me preocupe que todo va estar bien. Ella está consciente de lo que tiene, pero no se siente mal; por lo que sufre es porque no va a la escuela”, dijo la madre con voz entrecortada.
La leucemia linfoblástica es el tipo de cáncer en la sangre más frecuente, con mayor presencia en niños de entre dos y seis años. Este tipo de cáncer representa el 70% de los casos de cáncer que se atienden en el hospital Bloom, lo que significa un promedio de dos casos nuevos cada semana, según el Jefe del departamento de Oncología de dicho hospital.
El tratamiento dura hasta dos años e incluye quimioterapias y una serie de fármacos a consumir. Luego, los pequeños pacientes pasan a una etapa de vigilancia de cinco años en la cual se determina si el cáncer ha desparecido.
Según el Doctor Vásquez, el cáncer no es un problema solo biológico sino psicosocial, ya que alrededor del diagnóstico surgen otros problemas. “Es importante que el protocolo incluya el acompañamiento de un psicólogo. En el caso del hospital, ello ha reducido el nivel de deserción al tratamiento de un 30% al 2.7%”, apuntó.
Entre los problemas más frecuentes, está la situación económica de las familias de los menores, quienes llegan al hospital desde muy lejos, como es el caso de Lidia quien manifestó que para llevar a Patricia gasta entre $30 y $40 dólares semanales.
Sin embargo, la señora está muy entregada a la salud de su hija y manifestó que no le importa endeudarse con tal de que su hija venza este flagelo.
Las tasas de supervivencia de los menores es de 65%, pese a que el cáncer en los niños es de alto grado de malignidad, explicó el galeno.
Patricia ya lleva seis meses de tratamiento, período en el que ha finalizado el primer ciclo del protocolo; la madre está muy positiva ante las esperanzas que le da el doctor, pues le explicó que la niña ha respondido muy bien al tratamiento.
Vásquez explicó que la única acción que los padres pueden hacer, para tratar de evitar un cáncer es brindarles una vida saludable, con una alimentación balanceada y fuera de un ambiente contaminado por el humo de cigarrillo, lo que aumenta la predisposición al origen de la misma, detalló.
Fuente; DLG
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