Las selecciones nacionales de Argentina y Uruguay empataron a dos goles en un partido amistoso disputado en Israel

Con un lleno total en el estadio Bloomfield de la ciudad de Tel Aviv, las escuadras nacionales de Uruguay y Argentina, con Lionel Messi como la estrella más esperada, deleitaron sobre la cancha a miles de israelíes apasionados por el futbol.

Las selecciones nacionales de Argentina y Uruguay empataron a dos goles en un partido amistoso disputado este lunes en Israel.

El primer gol del esperado partido llegó al minuto 34 por parte del delantero uruguayo Edinson Cavani, lo que dejó por lo que restó del primer tiempo a Uruguay con la ventaja sobre Argentina.

Ya en el segundo tiempo, Argentina logró empatar el encuentro en el minuto 63, con un gol del delantero Sergio “Kun” Agüero al minuto 63. Pero los charrúas contraatacaron poco después, y la estrella del Barcelona Luis Suárez devolvió la ventaja a Uruguay al minuto 68.

El juego se mantuvo con este marcador hasta el final del tiempo reglamentario de juego y que se veía ya en la bolsa de Uruguay, pero como héroe de la película, Messi anotó el tanto que le dio el empate a Argentina al minuto 92 con un tiro penal en el compensatorio que comprendió un total de 6 minutos.

El juego llegó con la previa de una alta especulación sobre su posible cancelación ante la tensión y escalada repentina que Israel vivió la semana pasada en su frontera sur con la Franja de Gaza.

Israel ejecutó mediante un asesinato selectivo durante la madrugada del martes en Gaza a Baha Abu Al Ata, un alto comandante militar del grupo terrorista palestino Yihad Islámica Palestina al que Jerusalén consideraba una seria amenaza para su seguridad y cuya ejecución fue planeada por meses.

La respuesta casi inmediata de la Yihad Islámica no se hizo esperar, y comenzó con agresiones con cohetes contra Israel que se volvieron constantes a lo largo de los siguientes dos días, amenazando incluso con una guerra total.

En total, más de 450 cohetes fueron disparados contra Israel, que mandaron a los refugios antibombas a miles de israelíes del centro y sur del país por múltiples ocasiones, y a decenas de ellas atendidas por servicios médicos. Por su parte, las Fuerzas de Defensa de Israel atacaron alrededor de 100 sitios de la Yihad Islámica en Gaza, lo que dejó como resultado una cifra de 34 víctimas mortales, la mayoría de ellos, terroristas, de acuerdo al ejército israelí.

Un cese al fuego entre la Yihad Islámica e Israel fue logrado el día jueves y, pese a algunos disparos de cohetes adicionales así como un ataque de respuesta de las FDI que se presentaron en las horas siguientes, la calma casi total perduraba ya para el viernes, día en que tanto Argentina como Uruguay, si bien este último algo reticente, confirmaron su asistencia a Israel.

Por igual, el movimiento de Boicot, Sanciones y Desinversión (BDS) hizo sendos llamados a cancelar el partido, si bien esto no puso en entredicho el encuentro.

Un partido amistoso de Argentina con Israel en Jerusalén en junio del año pasado previo al Mundial de Rusia 2018, donde se enfrentaría en un partido amistoso con Israel, fue cancelado luego de que los jugadores, en especial Messi, recibieran amenazas e intimidaciones, en medio de una oposición palestina a que se realizara el juego.

La jugada cobró factura a los palestinos, y la FIFA terminó por sancionar a la Asociación de Futbol Palestina por “incitación al odio y a la violencia”.