La princesa más joven y otros cambios de títulos en la nueva Familia Real española

140617231856_spanish_royal_family_624x351_afpEste jueves, los españoles despertarán con un nuevo rey pero también con la princesa heredera más joven de las casas reales europeas. Con 8 años, la primogénita de Felipe de Borbón y Letizia Ortiz Rocasolano recibirá automáticamente ese título como lo hizo su padre en 1977, cuando tenía 9 años.

“En España el heredero siempre es príncipe o princesa de Asturias, da igual la edad que tenga. En la historia ha habido princesas de Asturias siendo bebés”, afirmó a BBC Mundo Gerardo Correas, presidente de la Escuela Internacional de Protocolo, con sede en Madrid.

Pero el título no es todo: por ejercer esa responsabilidad, el príncipe Felipe percibe 146.376 euros anuales (US$198.251), dotación que debería pasar a su hija en el ejercicio de las funciones como nueva heredera. Una posibilidad que motivó el rechazo de algunos sectores a través de las redes sociales.

“Mientras dos millones de niños pasan hambre en España, Leonor recibirá 102.464 euros (US$ 138.777, cantidad que percibe hoy su madre) de los fondos públicos. #ReferéndumYa”, expresaba el tweet publicado por la plataforma civil Democracia Real YA!

Su mensaje fue reenviado cientos de veces y reseñado en medios locales.

La nueva pareja real españolaKike Castelló, miembro de esta plataforma, dijo a BBC Mundo que la gente reaccionó con “rabia” ya que, en contraposición a la situación de Leonor, muchos niños no podrán alimentarse -dijo- tras la eliminación de comedores de verano donde les daban el único alimento caliente del día.

A pesar de la simpatía que despierta Felipe de Borbón, muchos españoles rechazan la monarquía.

Otros intereses

La realeza, en tanto, salió al cruce de los reclamos ciudadanos. “Se trata de informaciones falsas e interesadas”, replicó a BBC Mundo un portavoz de la Casa del Rey.

Aseguró que Leonor jurará el cargo ante la Constitución y percibirá la dotación correspondiente sólo cuando cumpla la mayoría de edad, lo que sucederá el 31 de octubre de 2023.

“Tenga 8 ó 18 años, es una aberración porque no ha hecho nada, solo ser ‘hija de’… En España a esa edad los jóvenes se están marchando de las universidades porque, con un paro juvenil de más de 50%, no pueden trabajar, ganarse la vida ni estudiar”, cuestionó Castelló.

Aunque no haya alcanzado la mayoría de edad, lo que sí podría hacer Leonor es participar en algún acto oficial en compañía de sus padres. Tal como lo hizo Felipe de Borbón en los Premios Príncipe de Asturias cuando era aún un niño.

Afiche de la proclamación de los nuevos reyesNo obstante, analistas consultados consideran apresurado afirmar que la infanta podría elegir como escenario de su primera aparición la próxima edición de ese premio, que se celebrará en octubre.

Este jueves España tendrá como rey a Felipe VI y como reina, a doña Letizia.

Cambio de familia

El día de la proclamación también se renovará la familia real en pleno. Junto al flamante Felipe VI estará la reina Letizia, una monarca totalmente diferente a las reinas consortes que la han antecedido en la línea de los Borbones, desde 1701: por muchas razones, pero para empezar por su falta de títulos nobiliarios.

Junto a la ex presentadora de TV, y siguiéndole en jerarquía, aparecerán su hija mayor, Leonor; la menor, Sofía; y los padres de Felipe, Juan Carlos y Sofía. Primero descendientes y luego ascendientes, como establece el Registro Civil de la Familia Real de 1981.

Las infantas Elena y Cristina se convertirán en hermanas del monarca, por lo que dejarán de ser miembros de la familia real y pasarán a formar parte de la “familia del rey”.

No tendrán agenda institucional ni dotación del presupuesto de la Casa del Rey, tal como sucede hoy con las hermanas de Juan Carlos I, las Infantas Margarita y Pilar.

“Aún así, si el rey decide que representen a la Corona en algún acto, les designaría esa función”, puntualizó el portavoz de Casa Real.

Actualmente la infanta Elena cobra en función de las actividades en las que representa a la Corona, mientras que la infanta Cristina está apartada de cualquier representación desde hace más de dos años. La familia real españolaEl último evento real al que asistió fue la Fiesta Nacional del 12 de octubre de 2011.

La infanta Elena se divorció de Jaime de Marichalar en 2010, mientras que el marido de la infanta Cristina, Iñaki Urdangarin, está apartado de la familia por un caso de corrupción.

Reyes sin Jefatura de Estado

En tanto, un decreto aprobado el viernes pasado por el Consejo de Ministros permitirá a Juan Carlos de Borbón y Sofía de Grecia mantener el título de reyes. Una decisión que diversos analistas calificaron de oportuna.

“Los iba a seguir llamando rey Juan Carlos y reina Sofía. Era una decisión lógica luego de 39 años de reinado y con la importancia histórica que tuvo”, afirmó Gerardo Correas.

Conservarán el tratamiento de “sus majestades los reyes” pero no ejercerán la Jefatura del Estado. Esa responsabilidad es ahora de Felipe VI.

“Hay cuatro reyes pero sólo dos son Reyes de España, Felipe VI y Letizia”, aclaró Casa Real.

En las manos del sucesor está decidir qué responsabilidades cumplirán sus padres y qué dotación económica tendrán por ello. Hasta el miércoles, Juan Carlos I percibirá su salario de 292.752 euros (US$396.503) al año y Sofía de 131.739 euros (US$178.427), dotaciones que ahora pasarán a Felipe y Letizia.

Expertos ven en la abdicación del monarca un último servicio a España, adaptándose a los tiempos actuales y dando paso a su hijo.

Letizia, Felipe, Sofía y Juan Carlos“Está muy preparado para asumir sus funciones como rey. No tiene sentido que, como sucede en la casa real inglesa, el príncipe heredero tenga en estos momentos 64 años”, dijo el experto.

Desde este jueves, en España hay cuatro reyes.

Contexto

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Los temibles desafíos de Felipe VI

Felipe y Letizia

Felipe VI y su esposa, la reina Letizia, tendrán que afrontar varios desafíos, entre ellos el de recobrar la confianza de los españoles en sus instituciones, y sobre todo, en su rey.

Felipe de Borbón afronta un temible conjunto de desafíos cuando, desde este jueves, se convierta en el proclamado rey de España.

Parte de ese cúmulo de retos tiene que ver con las consecuencias de la crisis económica que ha soportado el país en los últimos seis años.

Así lo admitió el reyJuan Carlos en su mensaje de abdicación: esa crisis – de la que España va saliendo lentamente- ha causado serias heridas en el tejido social del país.

Heridas que no se curarán de la noche a la mañana.

Así que la principal tarea del nuevo Felipe VI será apoyar a la sociedad de su país a sobreponerse de este doloroso legado.

La crisis también demolió la confianza de los españoles en sus instituciones más significativas, que han sufrido de un escrutinio público sin precedentes y han sido objetos de una crítica severa por parte de los ciudadanos.

Además, muchos piensan que la recuperación económica no será suficiente para recobrar la confianza del pueblo.

Ya lo sabía el reysaliente: esta abdicación era indispensable para allanar el camino que conduzca hacia las “transformaciones” y las “reformas” que las actuales circunstancias demandan.

Crisis catalana

Juan Carlos de España

Juan Carlos abdicó buscando la “transformación” de la sociedad española.

Como su padre, Felipe VI tendrá un poder político muy limitado, por lo que la regeneración del entramado político dependerá enteramente de los principales líderes de los partidos.

Sin embargo, la constitución aprobada en 1978 autoriza al monarca “moderar el normal funcionamiento de las instituciones”, lo que le permitiría tener influencia para poder encontrar soluciones creativas a los problemas, algunas veces intratables, que aquejan al país.

Por esa razón, aunque carece de la capacidad de realizar un cambio político profundo y no puede imponerse al gobierno elegido de forma democrática, Felipe VI va a querer ejercer su derecho de ser consultado, para advertir o apoyar las iniciativas más importantes.

En ese sentido, el mayor reto será afrontar el referendo de Cataluña que se realizará el próximo 9 de noviembre, que ha sido declarado ilegal por el gobierno de Madrid y por la Corte Constitucional.

Felipe VI, que habla catalán y conoce muy bien la región, podría jugar un papel moderado en ayudar a los líderes de ambos bandos a encontrar una vía que pueda resolver una crisis que ya lleva mucho tiempo dando vueltas.

Porque esta situación, de no atenderse como se debe, podría conducir a una crisis institucional sin precedentes si las autoridades catalanas declaran la independencia de forma independiente.

Por eso se esperan nuevos esfuerzos para reunir a los catalanes y a las otras nacionalidades que conviven en el interior del país, pero para eso, se requeriría además de una reforma constitucional.

Y aquí viene otro escollo en el futuro del nuevo rey: Juan Carlos fue uno de los padres del actual sistema político y está fuertemente ligado a la constitución del 78.

Lo más probable es que Felipe VI no se vea comprometido con el legado de su progenitor y se sienta libre de contribuir con un nuevo orden constitucional.

La corona averiada

Pero más allá de los planes en sacar adelante al país, otro de los desafíos prioritarios en la agenda del nuevo monarca es restablecer, en la medida de lo posible, la imagen institucional del rey.

Sobre todo, restaurar el daño causado por la investigación que se adelanta contra el cuñado de Felipe, Iñaki Urdangarin, por el caso Noos y que causó una fuerte división en el interior de la familia real.

La investigación demostró que nadie está por encima de la ley en España. Y aunque es muy posible que este hecho no dañe al monarca en el futuro, es posible que haga irreconciliables las posiciones en el interior de la familia real.

Pero hay otro asunto: este escándalo ha traído a primer plano la importancia de asegurarse que las operaciones financieras de la casa real deben ser más transparentes de lo que han sido hasta ahora.

Una encuesta de opinión realizada por el Instituto de Pensamiento Elcano reveló que los españoles esperan una monarquía más accesible bajo el reinado de Felipe VI.

También esperan que sea mucho más austera, a pesar de que el gasto anual del rey de España es de US$10 millones, que Republicanoses bastante modesta en comparación con otras monarquías europeas (por ejemplo, la británica recibe unos US$ 45 millones al año).

Cuando se conoció la noticia de la abdicación de Juan Carlos I, miles de personas salieron a las calles a pedir un referendo que permita decidir al pueblo español si desean continuar con la monarquía.

Los republicanos

Otro tema del que seguramente se ocupará el nuevo rey será de conquistar los sectores del país que han comenzado a sentirse indiferentes o contrarios a la idea de la monarquía.

Un campo fértil para esa conquista son los españoles nacidos fuera de España, que ahora ya suman una décima parte de la población del país.

Aunque se presentan algunas reacciones negativas contra Felipe, especialmente en los más jóvenes y educados, la mayoría tiene una buena opinión del nuevo rey.

A pesar de ser menos cálido y espontáneo que su padre, es un hombre mucho más disciplinado y sobre todo, un hombre entregado a su misión. Además de ser el primer rey español con un grado universitario.

Y posiblemente estos atributos le ayudarán a crear una buena imagen ante los ojos de sus compatriotas.

 

Fuente:  BBC

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