La nueva legislatura de la Knéset fue establecida formalmente

Los miembros de la vigesimocuarta legislatura de la Knéset, la cámara legislativa de Israel, juraron el cargo este martes, a dos semanas de las últimas elecciones en Israel que dejaron la política del país en incertidumbre.

En su discurso ofrecido a los legisladores durante la ceremonia de juramentación, el presidente Reuven Rivlin lamentó haber presidido seis legislaturas en su mandato de siete años que finaliza este 2021, de acuerdo con The Jerusalem Post. Horas antes, Rivlin concedió al primer ministro Benjamín Netanyahu la tarea para intentar formar un nuevo gobierno.

“Si no somos lo suficientemente sabios para encontrar un modelo de asociación que nos permita vivir aquí juntos con respeto mutuo y un compromiso genuino y compartido entre nosotros, nuestra resiliencia nacional estará en peligro real”, advirtió el presidente.

Rivlin dijo que los israelíes esperan de parte de sus líderes políticos un liderazgo y que este no ha aparecido.

“El pueblo israelí los está mirando y espera que cada uno de ustedes muestre un liderazgo fiel al pueblo y sus valores, pero que también sepa cómo marcar límites y mostrar el camino”, dijo Rivlin.

“Merecen un liderazgo que confíe en su camino, pero que vea a los rivales ideológicos no como enemigos, Dios no lo quiera, sino como socios potenciales.

“Necesitan un liderazgo que, en la atmósfera del tribalismo, sepa cómo alejarse del separatismo y la alienación, que pueden ser adecuados para la campaña, pero son destructivos cuando se trata de construir un país y liderar un pueblo”, agregó.

Su voz se quebró cuando dijo: “Creo en este pueblo. Creo en ello porque esta es la lección que me ha enseñado la historia. Nací antes de que se estableciera esta nación, era un niño durante la lucha por establecerla. Y estuve allí el día en que se izó la bandera israelí hasta lo alto del mástil, la bandera del Estado judío y democrático.

“Yo creo en ello porque este pueblo ha mostrado su fuerza a lo largo de esta pandemia. Yo creo. Por favor, crean también”.

Hablando después de Rivlin, el presidente de la Knéset, Yariv Levin, advirtió que las cuatro elecciones nacionales de Israel estaban haciendo que los israelíes perdieran la fe en sus líderes.

La creciente desconfianza era un “gran peligro” para el país y la “democracia misma”, dijo.

“Las desventajas de la democracia son muchas, incluida la dificultad para llegar a un acuerdo que permita un liderazgo prolongado y estable de los representantes electos. Pero la democracia ha sido, y sigue siendo, un sistema mejor que cualquier otro”, dijo Levin.

Luego arremetió contra los “servidores públicos” y el sistema judicial, que su partido el Likud ha criticado regularmente al poner al primer ministro en juicio, así como en diversos asuntos legislativos.

La democracia “es mejor que el gobierno de los servidores públicos que usan su poder para frustrar la política del gobierno. Es mejor que la regla del juez que interfiere en la legislación sin autoridad”.

Levin también expresó la esperanza de que esta Knéset sea duradera.

De manera inusual, Rivlin boicoteó una reunión tradicional con el primer ministro, el presidente de la Knéset y y el presidente de la Corte Suprema de Justicia, aparentemente en un esfuerzo para evitar un encuentro con Netanyahu.

La Knéset comenzó a operar bajo su esquema normal previo a la pandemia, permitiendo a los invitados asistir a la ceremonia de juramento y sentarse en la galería de visitantes por primera vez desde la llegada de la pandemia a Israel. Es la primera vez que se ocupó la galería de visitantes en más de un año.

La ceremonia comenzó con la llegada de los nuevos legisladores. Cada uno tenía una flor prendida en su ropa y luego se tomó una foto. La Guardia de la Knéset saludó a los miembros con una guardia de honor supervisada por Levin.

En la ceremonia del año pasado para la vigesimotercera legislatura de la Knéset, solo se permitió la llegada de 5 legisladores a la vez para que tomaran juramento.

Los momentos que se vivieron en la Knéset

Uno de los hechos que más dieron de qué hablar en esta nueva investidura de la legislatura israelí fue la llegada a la Knéset del abogado Itamar Ben-Gvir, del partido de extrema derecha Hatzionut Hadatit, quien carga con un largo historial de acusaciones de racismo y con el legado del occiso rabino Meir Kahana.

Cuando Ben-Gvir juró el cargo, la legisladora Tamar Zandberg de Meretz gritó un sonoro “vergüenza”.

En redes, una particular fotografía se viralizó durante la ceremonia: la toma del portavoz de la Knéset captó a Netanyahu y al ministro de Defensa, Benny Gantz, dándose la espalda y con este último cruzado de brazos, un reflejo fiel de la tensión con la que han vivido en los últimos meses en su efímero y colapsado gobierno de unidad.

La diputada del partido de derecha Tikvá JadasháSharren Haskel, juró el cargo mientras sostenía a su recién nacida Yael.

Con excepción de Ahmad Tibi, los miembros presentes de la alianza de partidos árabes israelíes, la Lista ConjuntaAyman OdehSami Abou ShahadehAida Touma-Sliman y Ofer Cassif evadieron limitarse al juramento simple oficial de la Knéset y agregaron consignas políticas de lucha contra el racismo, contra la “ocupación” en Judea y Samaria (Cisjordania), a favor de la justicia y la democracia en Israel, lo que levantó clamores y reclamos entre los demás miembros de la cámara.

Los legisladores de la Lista Conjunta, de los que Cassif es judío, decidieron también salir del pleno antes de la entonación de Hatikva, debido a que consideran que el himno nacional israelí no es inclusivo respecto a toda la población del país.

El líder del partido islamista Ra’amMansour Abbas, quien es visto como decisivo para la próxima formación de un gobierno, no asistió a la ceremonia, debido a que fue hospitalizado en el Hospital Poriya debido a un problema de salud.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *