La justicia paraguaya Negaron millonaria fianza a Ronaldinho

La justicia paraguaya se volvió a poner en contra del astro brasileño y continuará momentáneamente en la cárcel, en lo que se resuelve su situación por haber ingresado con pasaportes falsos a Paraguay

Mientras Ronaldinho no se la pasa del todo mal en su estancia por la Agrupación Especializada de la Policía Nacional en Asunción, Paraguay, sus abogados siguen haciendo esfuerzos para que él y su hermano tengan prisión domiciliar, pero las cosas no les salen del todo bien.

Y es que de acuerdo al periódico ABC Color del Paraguay, los abogados no pudieron convencer al tribunal que lleva el caso en que no hay riesgo de fuga para el delantero y su hermano, luego de pagar cerca de 1.6 millones de dólares y entregar la dirección donde cumplirían el arresto domiciliar.

“El presupuesto del peligro de fuga existe en un nivel de tensión medio-superior, peligro observado por él y que no puede ser contenido con otras medidas diferentes a la prisión preventiva, situación que motivó la decisión hoy recurrida”, argumentó el tribunal.

La idea de los abogados de Ronaldinho consistía en pagar la millonaria fianza y fijar domicilio en la capital paraguaya, para intentar convencer al juez Gustavo Amarilla que no iba a huir del país sudamericano, finalmente eso no sucedió.

Esta es la segunda ocasión que intentan lograr el arresto domiciliar para “Dinho”, hace una semana lo intentaron con 800,000 dólares, pero tampoco lo lograron.

La defensa del exjugador del Barcelona y de su hermano, que es también el representante, sostiene que esos documentos fueron un regalo al que no dieron mayor importancia los dos hermanos. Ambos estaban interesados en establecer negocios en Paraguay, según sus abogados.

Ello dentro de la investigación abierta tras el ingreso de Ronaldinho y Roberto de Assis Moreira el 4 de marzo a Paraguay, a través del aeropuerto internacional de Asunción.

Los dos hermanos están imputados por un presunto delito de uso de documentos públicos de contenido falso, con expectativa de pena de hasta cinco años de cárcel.