La guerra de Yom Kipur Material desclasificado aporta nuevos acercamientos al conflicto

¿Qué es a lo que Moshé Dayan temía más en su corazón durante la guerra de Yom Kipur? Material desclasificado aporta nuevos acercamientos al conflicto.

A 46 años de distancia, el Ministerio de Defensa de Israel hizo públicos este lunes documentos desclasificados emanados desde la cúpula militar israelí durante la guerra de Yom Kipur de 1973, reportaron medios israelíes. El material ofrece nuevas perspectivas nuevas sobre el conflicto que golpeó por sorpresa a Israel en el día más sagrado del judaísmo.

La guerra, iniciada por Egipto y Siria que se extendió desde el 6 hasta el 25 de octubre de 1973, es vista como un enfrentamiento en el que Israel no se alzó con la victoria decisiva como en 1967 contra sus vecinos árabes. Un total de 2,688 soldados de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI) perdieron la vida y miles resultaron heridos o capturados.

Parte del archivo corresponde a reuniones de los primeros cinco días de la guerra, así como al reporte final de inteligencia otorgado un día antes del estallido del conflicto a David “Dado” Elazar, jefe de Estado Mayor de las FDI, y al ministro de Defensa, Moshé Dayan.

El documento de inteligencia, con fecha de 5 de octubre, a un día de que Egipto lanzara la “operación Badr” en el Canal de Suez que abrió el frente bélico, da un panorama de diversas señales que si bien fueron tomadas en cuenta por las autoridades militares, estas consideraron que las posibilidades de que significara una inminente guerra eran muy bajas.

Se describe el movimiento de armas a lo largo de la frontera entre Egipto e Israel, entonces en el Canal de Suez, señales irregulares de códigos radiales, cancelación de rutas de la fuerza aérea egipcia, un llamado a comandantes de esta última y la prohibición a los soldados egipcios de ayunar pese a ser el mes de Ramadán.

“En esta etapa, no hay señales de preparaciones concretas para el inicio de una acción por la fuerza aérea egipcia, mas los pasos tomados mejoran su capacidad para cambiar a actividades operacionales”, notó sin embargo el reporte.

La inteligencia israelí también describió lo que presentó como un “sentimiento entre los oficiales sirios y los soldados de que un enfrentamiento a gran escala es esperado, sin explicación de quién la iniciará y cuál será el trasfondo”.

“La posibilidad de que los egipcios intenten renovar la lucha es bajo… la posibilidad de una acción siria independiente (sin los egipcios) permanece baja”, se lee, de manera fatídica en el documento desclasificado.

No obstante, Elazar aparentemente presentía el estallido de la que sería la tercera guerra árabe-israelí, de acuerdo a uno de los documentos.

“Habrá una guerra esta noche”, dijo alrededor de las 4:30 a. m. de ese día 6 de octubre al comandante de la Fuerza Aérea de Israel, Benny Peled, y al jefe de Inteligencia Militar de Israel, Eli Zeira. “Hay señales militares, movimientos y reportes que deben ser tomados de manera seria”, agregó.

Poco después, en otro encuentro con altos comandantes del ejército israelí, Elazar advirtió que “si no se aprueba un ataque preventivo para la tarde, nos pondremos inmediatamente en alerta”.

Asimismo, puso sobre la mesa la sugerencia de evacuar hacia el centro del país a los civiles residentes en los Altos del Golán, capturados por Israel cinco años atrás en la llamada guerra de los Seis Días de 1967. “Estoy consciente de los límites políticos de esto, pero tenemos confidentes de que una guerra está por estallar, es importante de que ganemos lo más pronto posible”, dijo.

Por igual, los documentos dan luz sobre cómo Elazar delineó una posible respuesta de Israel sobre su enemigo al norte ya en el transcurso de la guerra. “Hay que comenzar por destruir Siria… Habrá una protesta en el mundo… Quiero un cambio dramático. Quiero que alguien grite gevalt [expresión de alarma en ídish], las naciones están siendo asesinadas, dejen de disparar. Todos dejarán de disparar”, dijo.

En otros documentos, los temores y angustias de Dayan alrededor del conflicto salen a relucir.

“¿Qué es a lo que temo en mi corazón más que a nada? Que el Estado de Israel se quede al final sin suficientes armas para defenderse a sí mismo… no habrá suficientes tanques, no habrá aviones, no habrá gente, no habrá gente entrenada para proteger a la tierra de Israel”, expresó Dayan sobre la guerra, según uno de los documentos.

Ante dicho temor por una inminente derrota del Estado de Israel, Dayan sugirió el reclutamiento de ciudadanos israelíes incluso por debajo o por encima del rango de alistamiento legal.

“Analicen la posibilidad de alistar a todos los que liberamos [del servicio], alistar a los jóvenes, por reservistas para colocarlos en tanques, en el aire, lo que sea necesario. Obtendremos tanques [de EE.UU.] y no habrá gente. Tomen a los mayores que hemos liberado [del servicio], tomen a los jóvenes que no hemos tomado de 17 años”, indicó Dayan a altos generales de las FDI.

Dayan también externó sus temores de un posible levantamiento popular desde la población árabe israelí contra el gobierno de Golda Meir.

“Los árabes internos: ellos definitivamente… cuando la sangre se alce sobre sus cabezas, tendremos de nuevo que lidiar con ellos con todo tipo de acciones, no manifestaciones, pero con la ley marcial y la Policía y los guardias fronterizos porque podrían ir a las rutas de transportación y mantenernos ocupados”, comentó Dayan al Estado Mayor.

Rehavam Ze’evi, asistente especial del jefe del Estado Mayor durante la guerra, es citado en uno de los documentos diciendo que Dayan “me está hablando acerca de perder el Tercer Templo”, refiriéndose así al moderno Estado de Israel, después de la destrucción del primer y segundo Templo de Jerusalén en la antigüedad.

Elazar también hizo esta referencia metafórica sobre una posible destrucción de Israel. “En primer lugar, no somos optimistas. Amigos, esta es realmente una batalla por la Tierra de Israel “, declaró Elazar, calificándola como una guerra por la existencia del país. En comentarios dirigidos a Zeira, Elazar dijo: “Si voy a hacer esto, te necesito. La batalla por el Tercer Templo, pero así son las cosas”.

Los documentos desclasificados también aportan un vistazo a las fricciones entre las filas de los altos mandos de las FDI al fragor de la guerra, en especial a la sucedida alrededor del entonces jefe del Comando del Sur, Shmuel “Gonen” Gorodish.

El día 9 de octubre, el entonces general Ariel “Arik” Sharon, futuro primer ministro de Israel, fue en contra de las ordenes de Gorodish y llevó a cabo ataques contra posiciones egipcias. Un total de 20 tanques israelíes fueron perdidos, aunque su escuadrón logró responder con éxito al consecuente contraataque egipcio.

“Es un crimen de guerra. Hoy, contra las ordenes, fue hacia el mar y emprendió una batalla, contra las ordenes, mintió a Gorodish. Y lo estoy escuchando en la radio, y veo que me está mintiendo. Y ahora pide permiso para cruzar el segundo banco [del Canal de Suez]”, se quejó Elazar, de acuerdo a uno de los documentos.

Ante este y otros errores tácticos israelíes iniciales frente al avance egipcio, Elazar y Dayan decidieron remover a Gonen y sustituirlo por el ex jefe del Estado Mayor de las FDI, Haim Bar Lev.

“Estoy profundamente consternado de que ni Dado ni yo, que no podamos ser capaces de hacerlo, y la gente que está ahí, Gorodish, Arik y todos ellos, no confío en ellos”, expresó Dayan a Bar Lev en una conversación telefónica.

Bar Lev, entonces ministro de Comercio e Industria en el gobierno de Golda Meir, aceptó la propuesta, y Elazar fue el encargado de comunicar a Gonen su destitución del Comando del Sur.

“Shmulik, tengo un anuncio nada agradable para ti. Haim Bar Lev viene y queda por encima de ti. Verá qué está pasando con Arik hoy. Hablará contigo y decidirá, también escuchará lo que quieres y si quieres estar con él, de hecho, lo pondré de otra forma: si te quiere tomar a la división 143 y Arik se irá a casa, o si quieres estar como su segundo y Arik se quedará. Esta es una decisión del ministro de Defensa y de la primera ministra, y quiero que lo recibas bien”, le dijo Elazar al momento de comunicarse con él.

“Si fuera un general, no lo haría. Pero es un teniente general, un jefe de Estado Mayor, y ustedes dos juntos sería excelente. Shmulik, ok. Estará pronto conmigo y hoy baja hacia allá. Recomiendo mucho que te quedes. Bien. Piénsalo”, añadió Elazar.

La reacción de Gonen sigue siendo desconocida, pero acorde a las reacciones de Elazar, aparentemente no la recibió para bien. Gonen permaneció en el frente, pero Bar Lev fue el que tomó las decisiones en la zona hasta el final de la guerra.

Un año después, en la investigación gubernamental establecida para analizar los errores y fallas de la guerra, la llamada Comisión Agranat, Gonen fue uno de los principales señalados. El general le dijo adiós a las FDI  y terminó sus días exiliado en el continente africano.

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