La conjunción entre Júpiter y Saturno en El Salvador este lunes

Esa alineación no se registraba desde hace 400 años y no se repetirá hasta 2080. El presidente de ASTRO explicó cuál es la mejor hora para verlo en El Salvador este 21 de diciembre, así como algunos consejos.

Fenómeno astronómico o “regalo de Navidad”. Ambas son válidas para hablar del espectáculo natural que sucederá este 21 de diciembre y que ha acaparado la atención mediática porque no sucedía desde hace 400 años, y no se volverá a repetir hasta el 2080.

Aunque científicamente se le conoce como la “Gran Conjunción”; este espectáculo que podrá ser percibido en todo el mundo, también es conocido popularmente como “la estrella de Belén”. Ya que sucede cuando los planetas Júpiter y Saturno se alinean y forman la ilusión de una brillante estrella.

Una conjunción que además de excepcional y única será especialmente interesante por la proximidad de los dos planetas, que se situarán a “solo” 810 millones de kilómetros.

En El Salvador la mejor hora para apreciar la conjunción entre Júpiter y Saturno será aproximadamente las 6:00 p. m. según estimó Leonel Hernández, presidente de la Asociación Salvadoreña de Astronomía- ASTRO. El sol se oculta por el oeste-suroeste.

Con respecto a cómo pueden hacer los salvadoreños para ver el espectáculo astronómico, Leonel explicó que no es complicado. “Basta con mirar en dirección a la puesta del Sol; ya que se puede apreciar a simple vista. O si se desea también se puede utilizar binoculares o telescopio sencillo”, aconsejó el experto.

“Con el binocular podrán distinguir los dos puntos muy cerca entre sí. Con el telescopio podrían ver a los dos planetas, lado a lado, en el mismo campo de visión”, explicó Hernández

El presidente de ASTRO también recalcó que los interesados en apreciar la alineación entre Júpiter y Saturno deberán hacerlo antes de las 7:00 de la noche ya que alrededor de las 7:30 p. m. ya no se verá, pues los dos planetas se ocultarán a esa hora. “De la misma manera como ya no podemos ver al Sol luego que se pone, así ya no será posible verlos (a Júpiter y Saturno) después de esa hora de la noche.

El presidente de ASTRO explicó que sería posible el avistamiento de los planetas mañana martes en la noche, pero “en ese momento ya no estarán tan cerca como hoy”. Y si tienes algún inconveniente, también puedes verlo a través de las transmisiones en vivo disponibles:

Coincidirá además la alineación de la Tierra con Júpiter y Saturno con el solsticio de invierno -el día más corto y la noche más larga del año. El acercamiento visual entre los dos planetas ya empezó desde hace varios meses, y llegará a su distancia mínima este día. Al final, dará la impresión que los dos astros son uno solo.

El investigador Miguel Ángel López Valverde, del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA/CSIC) ha apuntado que se trata de una ocasión “especialmente bonita” para observar este acontecimiento histórico -mejor incluso desde telescopios aficionados que desde los observatorios más sofisticados y profesionales-, y ha subrayado el interés que despiertan las alineaciones de los cuerpos del Sistema Solar y especialmente los eclipses.

Valverde ha explicado que esos eclipses, especialmente cuando un planeta se alinea con una estrella lejana, revelan a los científicos información sobre la composición y la densidad de la atmósfera de un planeta y por ello también las condiciones de habitabilidad.

Las órbitas de Júpiter y Saturno producen conjunciones cada veinte años, pero raramente tan cerca como la que se va a registrar este año, según el investigador Ricardo Hueso, miembro del Grupo de Ciencias Planetarias de la Universidad del País Vasco, que ha apuntado que una alineación parecida no se producía desde 1623, aunque entonces fue más difícil de observar debido a la cercanía “aparente” de los dos objetos al Sol.

Hueso a explicado que los dos planetas se acercarán tanto que se presentarán a los ojos de los observadores “como una sola estrella brillante en lugar de como dos planetas”, y que a partir de este día comenzarán a distanciarse en el cielo nocturno, un efecto también “aparente” ya que los dos planetas se encuentran en órbitas muy diferentes.