La caza y la tala de árboles han puesto mucha presión sobre varias especies de aves, entre ellas el pato Real

La caza y la tala de árboles han puesto mucha presión sobre varias especies de aves, entre ellas el pato Real, del que según el biólogo Néstor Herrera, se estima que hay menos de 200 ejemplares en el país, razón por la cual está en la lista de animales en peligro de extinción emitida en 2017.

Este pájaro, cuyo nombre científico es Cairina moschata, es grande, de plumaje negro con adornos blancos en las alas, posee una especie de verrugas rojas en la cara que en época de apareamiento intensifican su color y despide olor a almizcle, es de pico oscuro.

Según describe, esta ave tiene un género y una especie única, y se distribuye desde Texas, Estados Unidos, hasta Perú. Mientras en Norteamérica se le conoce como pato Moscovita, acá se le da también el nombre de Patón o pato Real, por el mismo hecho de que es más grande que los otros.

Se caracteriza por tener vuelo rápido pero suave, silencioso, y es vegetariano, explica.

Herrera, quien forma parte del equipo de la organización ambiental internacional Paso Pacífico, precisa que esta ave aún pueden encontrarse en algunos lugares como el lago de Guija, la Presa 15 de Septiembre, Presa 5 de Noviembre, Presa del Cerrón Grande, Laguna El Jocotal, Laguna de Olomega y Barra de Santiago, y ciertos humedales, pero en poblaciones muy reducidas.

“La verdad es que uno puede observar grupos familiares pequeños, si acaso de 10 individuos en algunos lugares pero hay presión; no es como los pichiches, como las zarcetas, que se ven miles de individuos. Por ejemplo, uno va a algunos sitios y se puede encontrar 3,000 pichiches juntos, pero estos patos reales no, normalmente se ven dos o tres”, señala.

El biólogo sostiene que la gente busca cazar este pato porque como es grande tiene más carne que el normal, pero también le roban sus huevos para ponérselos a las gallinas y generar patos domésticos.

La especie, según detalla el especialista, también está desapareciendo porque en la medida que en el territorio se han talado muchas áreas, como los humedales y otras donde hay malezas, de igual forma se ha reducido la disponibilidad de alimento para ella, considerando que es vegetariana, muy especializada.

Néstor Herrera afirma que la expansión del jacinto en los cuerpos de agua dulce arriba mencionados ha afectado también la alimentación de esta ave, porque este no permite que crezcan otras plantas acuáticas que son básicas dentro de su dieta.

En esas circunstancias la falta de alimento es otro freno al aumento de su población.

A esa problemática se suma que, con la desaparición de árboles altos, como las ceibas, por ejemplo, se han disminuido los sitios que le permiten al ave resguardarse y anidar, lo cual complica su reproducción que ya de por sí es limitada debido a que ponen alrededor de 12 huevos, una cifra muy por debajo de la que ponen los pichiches.

“Usa árboles como madrigueras y, como usted sabe, en el campo cuando los árboles están secos o tienen una rama seca la gente los corta para hacerlos leña, entonces ahí los patos tienen un conflicto porque no pueden reproducirse”, dice.

Importancia de esta especie
El biólogo de Paso Pacífico sostiene que el pato Real tiene una gran importancia dentro del ecosistema, porque precisamente por ser vegetariano ayuda a hacer control de plantas que para nosotros son malezas, y eso es algo que los agricultores no han comprendido.

“Muchas veces los agricultores los matan para obtener carne, pero también porque tienen el prejuicio de que los patos les comen el arroz, o que se comen las plantas pequeñas de maíz cuando están creciendo y las acaban de sembrar; cuando en realidad ellos comen la maleza, las plantas que están en los alrededores de las matas y son dañinas”, asevera.

Herrera, de igual forma, señala que investigaciones que se han hecho han demostrado que muchas veces los patos, por sus dietas de semillas y hojas de plantas acuáticas les generan más beneficios a los campos agrícolas que daños.edh