Kristallnacht fue un pogrom la noche del 9-10 de noviembre de mil novecientos treinta y ocho en Alemania

Kristallnacht fue un pogrom la noche del 9-10 de noviembre de mil novecientos treinta y ocho en Alemania y Austria, 91 judíos fueron asesinados, 30,000 judíos fueron arrestados y enviados a campos de concentración y más de 1,400 sinagogas fueron quemadas, tiendas y negocios de judíos fueron saqueados y destruidos por completo; básicamente esta noche fue el inicio del Holocausto.

El primo de mi abuelo era el Rabino de Hamburgo y además fue soldado de Alemania en la Primera Guerra Mundial, la noche de Kristallnacht corrió al Shul para tratar de rescatar los Sifreí Torá, pero los nazis lo golpearon y quemaron por completo el Shul.

En esta noche especial quiero enfocarme en dos objetos nuevos que llegaron a Yad Vashem en Jerusalem, los cuales van a ser exhibidos junto con otros en una exposición especial para conmemorar Kristallnacht, también se van a poder apreciar en el sitio oficial de Yad Vashem en internet.

El Dr. Dittenhoffer de la Ciudad Ansbach en Alemania, antes del Holocausto, era el presidente de la Comunidad judía, su familia vivía en ese lugar por cientos de años, su primer hijo Theo, murió por defender a Alemania en la Primera Guerra Mundial, parte de su familia llegó a Israel pero él se quedó en su ciudad.

Un Segundo antes de que quemaran el Shul con todos los Sifrei-Torá, recibió una llamada del jefe de la policía que era su amigo y logró sacar un Sefer Torá que había pertenecido a su familia por más de doscientos años. Logró escapar a Austria, Hungría, Rusia, China, África del Sur y Gibraltar, todo este tiempo no soltó el Sefer Torá.

En el año de 1940 llegó a Israel y se instaló en Haifa, el Sefer Torá se los dio a sus hijos para que lo guardaran donde ellos vivían, en el Kibutz Beit- Hashitá, hasta hace poco tiempo. El Dr. Dittenhoffer falleció y una de sus nietas, que aún vive en el kibutz, decidió donar el Sefer Torá a Yad Vashem para esta exhibición, la nieta se llama Ruthy y dijo: “Este Sefer Torá ha estado en nuestra familia por generaciones, es una parte de nuestra historia familiar muy significativa para mí, el abuelo de mi abuelo hizo aliyá a la Torá con este Sefer, igualmente mi abuelo, mi papá , mis hermanos y también mis hijos y nietos, recientemente uno de mis nietos hizo su Bar- Mitzvá con este Sefer y aunque siempre lo teníamos nuestra casa y en nuestra familia, creo que el mejor lugar para estar ahora es en Yad Vashem, en esta exhibición”.

El Segundo objeto que estará al lado de éste sefer Torá es una muñeca que se llama Inga, la historia de la muñeca inicia en Casel Alemania, la misma noche de Kristallnacht, no solamente quemaron el Shul, también robaron las casas de los judíos, una niña judía llamada Lora Meirfeldshtern se escondió con su abuela en casa de los vecinos, era de noche, la niña en su pijama y la abuela tomó la muñeca y se la dio para que no se sintiera tan sola mientras ellas estaban escondidas. Arrestaron a su padres y quemaron por completo la casa. Cuando el pogrom terminó, la abuela y la niña vieron que no quedó nada de su casa y que a los padres de Lora los habían mandado a Buchenbald, ambas buscaron la manera de salir de Alemania, pasaron dos años, hasta que pudieron recibir una visa, el único objeto que Lora pudo sacar de Alemania fue su muñeca, la muñeca estaba vestida con la pijama con la cual huyó esa terrible noche de la Kristallnacht.

Al terminar la Guerra, ellas, viviendo en Nueva York, se enteraron que toda la familia murió en los campos de exterminio.

En 1991 Lora hizo aliyá y donó esta muñeca amada y especial diciendo: “Esta muñeca es de un valor precioso para mí y tiene un lugar especial en mi corazón, ya que mi abuela la tomó para mí en la noche de Kristallnacht, durante todos éstos años no permití que nadie la tocara ni jugara con ella, el hecho de que esta muñeca me haya acompañado durante toda mi vida, desde mi salida de Alemania en el barco hasta Estados Unidos, también en mi boda, y en todos mis eventos, tiene un gran significado para mí, pero pienso que ésta muñeca y su historia es mejor que estén en Yad Vashem para las próximas generaciones.

Estas 2 historias para mí tienen mensajes muy grandes: podemos ver un sefer Torá al lado de una muñeca que para mí encierran 2 valores importantes en nuestra vida, la Torá significa el valor de nuestra tradición y la muñeca significa la vida, pero lo más importante es que tenemos 2 personas que decidieron desprenderse de los objetos más preciados de toda su vida para que no olvidemos, para que siempre recordemos generación tras generación.

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