Israel registra más de 2,500 casos de COVID-19 en este día

Un incremento superior a los 3,000 nuevos casos de coronavirus se registró en Israel en las últimas 24 horas, con al menos 2,580 confirmados a lo largo de hoy, así como 14 defunciones adicionales.

Con ello, suman 133,975 casos acumulados de coronavirus en el país, de acuerdo con los datos más actualizados del Ministerio de Salud de Israel publicados este lunes.

Un total de 2,249 casos nuevos se confirmaron en total a lo largo del domingo.

La cifra de muertes se ha elevado a 1,026, mientras que la de personas que se han recuperado de la enfermedad es de 105,455.

Los contagios activos se elevaron a 27,494, de los que 26,580 están aislados en su domicilio particular o en instalaciones especiales, mientras que 914 están hospitalizados.

La mayoría de los pacientes con enfermedad activa se encuentran estables, en tanto que 149 están en estado moderado y 470 están graves, de los que 135 están intubados a ventilación mecánica.

Un total de 19,350 pruebas de detección de coronavirus se realizaron a lo largo del domingo, de acuerdo con la dependencia gubernamental.

Los confinamientos nocturnos que el gobierno israelí planeó poner en marcha hoy en 40 localidades “rojas”, según el semáforo epidemiológico aplicado en el país, fueron pospuestos hasta mañana martes a partir de las 7 p. m.

Una tormenta se generó en la arena política israelí este lunes luego de que Avigdor Liberman, el exministro y jefe del partido de derecha Yisrael Beitenu, exhortó a los israelíes a no cumplir con las normas aprobadas por el gobierno, a las que calificó de “ilegales”, instándolos a mejor seguir su sentido común frente a la pandemia.

Liberman acusó a Netanyahu de estar tomando decisiones basadas en la política, aludiendo al último choque entre el gobierno y los líderes ultraortodoxos con motivo del confinamiento en las localidades “rojas”, en el que se cree que el primero tuvo que ceder a presiones de los últimos, y aseguró que su administración “está causando anarquía”.

Desde una base del Frente del Comando Doméstico destinada al combate contra el COVID-19, Netanyahu respondió a la polémica desatada, calificando de “anarquía” a lo que Liberman, sin nombrarlo, ha declarado y acusándolo de solo buscar fines políticos con ello.

“La anarquía llevará más enfermos y más morirán también. Esto es lo que les digo: “a los líderes de la oposición: sean responsables. Detengan esta conducta inapropiada y peligrosa. Deben de seguir las instrucciones. Ningún tipo de rebelión… es la respuesta a lo que ocurre en Israel”, dijo.

Netanyahu negó categóricamente que cualquier tipo de presión ultraortodoxa se haya ejercido en contra de sus políticas frente al COVID-19 y señaló estar “muy impresionado” por la cooperación interministerial, agregando que el programa para cortar las cadenas de la infección podría ser “el mejor de su tipo en el mundo”.

Destacó los esfuerzos del gobierno para contener el virus y rehabilitar la economía, pese a que Israel por el momento mantiene una alta tasa de contagios a nivel mundial.

“La economía israelí se ha contraído la mitad de lo que experimentaron las economías europeas”, afirmó.

Admitió que las tasas de COVID-19 de Israel son preocupantes. “Estamos experimentando una alta tasa de infección” y puede que se esté acelerando, reconoció.

Los números están creciendo porque la gente no usa cubrebocas y hay reuniones, continuó, culpando al público por el aumento continuo. “Los expertos están preocupados por un aumento inesperado de casos graves” y muertes, dijo.

Netanyahu afirmó que los israelíes se han manifestado en su contra afuera de su residencia apagan sus teléfonos celulares para evitar el rastreo del Shin Bet que los pondría en aislamiento por exposición al coronavirus en las reuniones masivas.

También se le preguntó a Netanyahu si los israelíes se verán sometidos a un confinamiento general en Rosh Hashaná. “No lo sé”, respondió, y agregó que el gobierno está haciendo todo lo posible para evitar, o al menos retrasar, tal medida.