Israel registra 1,645 nuevos casos de COVID-19 en este día

Un incremento de cerca de 2,000 nuevos casos de coronavirus se registró en Israel en alrededor de las últimas 24 horas, con 1,645 confirmados a lo largo de hoy, así como 18 defunciones adicionales.

Con ello, los casos acumulados de coronavirus en el país se han elevado a 118,538, de acuerdo con los datos más actualizados del Ministerio de Salud de Israel publicados este martes.

Un total de 2,183 nuevos casos fueron confirmados en total a lo largo del lunes.

La cifra de muertes llegó a 957, mientras que la de personas que se han recuperado de la enfermedad es de 96,214.

Los contagios activos de coronavirus se mantienen en 21,367, de los que 20,507 están aislados en su domicilio particular o en instalaciones especiales, mientras que 860 están hospitalizados.

La mayoría de los pacientes con enfermedad activa están estables, en tanto que 178 están en estado moderado y 414 están graves, de los que 116 están intubados a ventilación mecánica.

Según la dependencia gubernamental, un total de 31,705 pruebas de detección de coronavirus se realizaron a lo largo del lunes.

Hasta este 1 de septiembre, Jerusalén, Bnei Brak, Ashdod, Tel Aviv-Yafo y Netania se mantienen como las localidades con más casos acumulados de coronavirus en Israel. La capital israelí es donde más casos de contagio activo se registran, con más de 2,600 en este momento.

Este martes, el ciclo escolar dio inicio en el país, con cerca de 2.5 millones de alumnos que regresaron a sus clases vía presencial o vía remota, dependiendo su grado, y en medio del temor de que las escuelas puedan ser un vector de la epidemia.

En poco más de una veintena de localidades, en “rojo” por su alto nivel de contagios según el nuevo semáforo epidemiológico que se aplicará en el país, el gobierno israelí decidió que las escuelas no abrieran al menos hasta el jueves, cuando se analizará de nuevo su situación.

El ministro de Salud, Yuli Edelstein, dijo que las áreas donde las instituciones educativas permanecerían cerradas no deberían ver la orden como un castigo.

“Mi corazón está con los maestros y estudiantes, pero esto no es un castigo, es una decisión de salud”, dijo Edelstein, y agregó que la lista de localidades consideradas de alto riesgo ha cambiado en los últimos días y es “dinámica”.