Imágenes de camiones militares con féretros de víctimas de COVID-19 en Italia

Las autoridades de Bérgamo solicitaron apoyo a otras provincias para cremar los cuerpos porque sus cementerios colapsaron por la emergencia de la pandemia.

Los cementerios en Bérgamo, Italia colpasaron

El miércoles por la noche varios camiones militares desfilaron por el centro de Bérgamo, Italia, su tarea no era precisamente patrullar las calles sino para transportar féretros con víctimas del coronavirus.

Al menos 15 camiones y 50 soldados fueron desplegados para trasladar los cuerpos a provincias vecinas de Bérgamo, según informó un portavoz del ejército italiano, ya que los cementerios habían colapsado.

Las impactantes imágenes que circulan en redes sociales y que los medios italianos también han compartido, muestran el difícil momento que vive Italia al ser duramente golpeada por la pandemia, sobre todo en Bérgamo, una de las áreas más afectada de Lombardía; donde cada día se registran al menos 55 muertos.

De acuerdo con información del diario local L´Eco di Bergamo, los camiones militares trasladaron alrededor de 60 victimas mortales para ser incinerados en municipios cercanos que ofrecieron ayuda ante la emergencia.

Algunos municipios donde fueron llevados los cuerpos son Acqui Terme, Brescia, Cervignando del Friuli, Parma, Piacenza, Rimini y a la ciudad Moneda.

Después de incinerar los cuerpos, éstos serían trasladados nuevamente a Bérgamo, ciudad de originaren de las víctimas.

La pandemia mató a 475 personas en Italia entre martes y miércoles, el peor balance diario registrado en un país desde el inicio de la epidemia.

En total, casi 3,000 italianos han fallecido debido al coronavirus, un balance muy cercano al de China, donde surgió este virus en diciembre.

Desde hace una semana, 60 millones de italianos están confinados en casa y sólo pueden desplazarse por razones profesionales o motivos urgentes. Las escuelas están cerradas y se prohíben las reuniones.

Funerales con restricciones y multas

Italia, primer país europeo que confinó a su población, suspendió todas las ceremonias religiosas, “incluidos los entierros”.

El miércoles, en la ciudad italiana de Bérgamo, muy golpeada por el virus, los autos fúnebres esperaban en fila frente a la valla cerrada del cementerio Monumental.

“Cerramos el cementerio para que la gente no tomara el autobús desde la ciudad para despedirse de sus allegados”, explicó el alcalde Giorgio Gori.

“Pero abrimos el velatorio y la capilla para colocar numerosos féretros”, dijo.

Las bendiciones fueron breves.

En Sicilia, 48 personas fueron incluso multadas por haber seguido un cortejo fúnebre.

 

POR. AGENCIAS