Honduras: Impresionante rescate en helicóptero de familia atrapada por crecida de río

La cifra de fallecidos que ha dejado a su paso la depresión tropical Eta por Honduras aumentó a once tras la muerte de cuatro personas en el occidente del país, que está bajo alerta roja.

Una familia que quedó atrapada en un islote del departamento de Santa Bárbara, Honduras, pudo salir ilesa después de un impresionante rescate aéreo realizado por la Fuerza de Tarea Conjunta-Bravo, de la Fuerza Armada de Estados Unidos y autoridades del país hondureño.

La familia quedó varada en el islote por la crecida del río Jicatuyo debido al paso de la depresión tropical Eta por Honduras.

El impresionante momento fue captado desde el otro lado del río y desde el cual se escucha cómo las personas celebran la hazaña del rescate.

Eta ha reducido la intensidad de sus lluvias en las últimas horas, pero continúa afectando a Honduras con inundaciones y daños materiales, luego de entrar el miércoles al país como tormenta tropical, desde Nicaragua.

Las autoridades de protección civil manifestaron este jueves que además de los siete fallecidos han sido evacuadas por las lluvias alrededor de 4,000 personas y más de 1,000 están resguardadas en albergues.

La cifra de muertos que ha dejado a su paso la depresión tropical Eta por Honduras aumentó a once tras la muerte de cuatro personas en el occidente del país, que está bajo alerta roja (emergencia), informaron este jueves fuentes oficiales.

La Policía Nacional y el Cuerpo de Bomberos de Honduras indicaron que las precipitaciones provocaron en las últimas horas la muerte de cuatro miembros de una misma familia en el municipio de Gualala, departamento de Santa Bárbara, en el occidente del país.

Una mujer, identificada como Corina Fernández, y tres niños fallecieron cuando un alud de tierra causado por las lluvias soterró su vivienda en Gualala, una zona de difícil acceso por los daños que deja hasta ahora Eta.

Más temprano, el jefe de Meteorología del Centro de Estudios Oceanográficos y Sísmicos (Cenaos) de Honduras, Francisco Argeñal, había informado a Efe de siete víctimas mortales en los departamentos de Atlántida, Santa Bárbara, Yoro y Cortés, en el Caribe, occidente y norte del país.

En la ciudad de Tela, Atlántida, una mujer y tres niños murieron soterradas el miércoles por un alud de tierra tras varias horas de fuertes lluvias por el paso de Eta, señaló el funcionario.

Otra víctima mortal de las lluvias es una niña de 2 años, quien murió ahogada en una quebrada del sector de Nueva Frontera, en el departamento de Santa Bárbara, en el occidente del país centroamericano.

Estas cinco muertes se añaden a las dos que ocurrieron el martes y miércoles en San Pedro Sula y en el departamento de Yoro, en el norte del país, donde fallecieron una niña de 12 años y un adolescente de 15, señaló Argeñal.

La Comisión Permanente de Contingencias (Copeco) indicó que hacia las 06.00 hora local (12.00 GMT) el fenómeno se localizaba en el departamento de Francisco Morazán, centro del país, donde está situada Tegucigalpa, unos 14 kilómetros al noreste del municipio de Talanga, con una velocidad de desplazamiento de 13 kilómetros por hora y vientos de unos 45 kilómetros por hora, con algunas ráfagas superiores.

La vista del río Ulúa se desbordó debido a las fuertes lluvias provocadas por el huracán Eta, ahora degradado a tormenta tropical, en la colonia La democracia en El Progreso, departamento de Yoro. Foto AFP

Según el organismo de protección civil, se espera que en las próximas horas Eta “continúe debilitándose”, aunque “la circulación de los vientos y la interacción con los vientos del norte producirán lluvias y chubascos intermitentes, dispersos y acompañados de actividad eléctrica aislada”.

El director de la Comisión de Contingencias, Max González, anunció este jueves la conformación de un equipo multidisciplinario para atender a los afectados por Eta en las zonas norte y litoral del país.

Los mayores daños en Honduras se siguen registrando en la región caribeña, norte y occidental, con desbordamientos de ríos, rotura de carreteras, derribos de puentes, inundaciones de ciudades y comunidades rurales, la destrucción de miles de hectáreas de cultivos agrícolas y pérdidas a la ganadería, entre otros.