Hígado graso

La Dra. Shehnaz Hussain, es profesora asociada de Medicina en la División de Hematología / Oncología en Cedars-Sinai Medical Center. Estudia cómo y por qué la enfermedad hepática puede evolucionar en cáncer.

La investigación reciente de Hussain se centra en la enfermedad del hígado graso no alcohólico, una enfermedad cada vez más frecuente que afecta a alrededor de una cuarta parte de los adultos, muchos de los cuales no han sido diagnosticados oficialmente.

Las personas con enfermedad hepática grasa no alcohólica tienen una acumulación de grasa en sus hígados que no es causada por el consumo de alcohol, pero puede estar relacionada con la obesidad y la diabetes. Algunas personas con hígado graso nunca presentarán síntomas, pero otros desarrollarán esteatohepatitis no alcohólica (EHNA), que se asocia con inflamación y fibrosis que pueden provocar cirrosis, insuficiencia hepática e incluso cáncer.

“Estamos tratando de entender por qué algunas personas con enfermedad hepática progresan hasta el cáncer y por qué otros no”, dice Hussain.

¿Qué están investigando?

Hussain: En este ensayo, los pacientes con hígado graso serán asignados aleatoriamente a comer uno de los dos planes de comidas bajas en calorías durante un mes.

Un grupo comerá alimentos sanos y normales. El otro grupo se someterá a una dieta cetogénica, que también es saludable y deliciosa, pero muy baja en carbohidratos y muy alta en grasas saludables (como aguacate, aceite y pescado).

Actualmente, tratamos a personas con hígado graso al pedirles que coman menos; queremos saber si importa más lo que comen.

¿Cómo asegurar que las personas coman los alimentos adecuados?

Hussain: Proporcionaremos a los pacientes toda la comida que necesitan a través de un servicio de entrega de comida. Tres comidas preparadas por un chef al día serán entregadas en sus casas.

La comida es muy buena, ya la probamos.

¿Cómo sabrán si el estudio está ayudando a la gente?

Hussain: Al final del estudio, mediremos la grasa en los hígados de los pacientes para ver si un grupo perdió más grasa hepática que otro.

También estamos buscando vínculos entre la dieta y el microbioma intestinal, que es la comunidad de bacterias sanas y dañinas en el intestino. Tenemos curiosidad de cómo las dietas pueden cambiar el microbioma. En este momento, no podemos recomendar qué comer para tener bacterias más saludables, pero esperamos poder hacerlo pronto.

¿Cómo puede esta investigación ayudar a los pacientes?

Hussain: Estamos tratando de entender si hay algo que podamos hacer para intervenir en el hígado graso para evitar que se convierta en cáncer.

Si descubrimos que la principal forma en que la dieta afecta al hígado es a través del microbioma, podemos comenzar a pensar en estrategias e intervenciones para cambiar el microbioma de una persona. Podemos desarrollar probióticos y prebióticos que ayudan a construir y mantener buenas bacterias. Este es solo el comienzo.

Estos estudios nos darán más información acerca del problema y sobre cómo podemos potencialmente intervenir, y luego habrá que investigar mucho más para ver si es efectivo.