Hay suficiente agua en El Salvador expertos responden

¿Debe preocuparnos la falta de una Ley de Agua? ¿Hay suficiente agua en el país? Estas son algunas de las preguntas que hicimos a un economista de recursos naturales y a un ingeniero ambiental.

La discusión en torno a la propuesta de Ley de Aguas, en la Asamblea Legislativa, tuvo un punto álgido hace algunas semanas. Esta giró en torno a la composición del ente rector. Sin embargo, temas como la gestión integral del recurso y la disponibilidad real de agua para todos los usos en El Salvador parecen estar ausentes de la discusión.

Leopoldo Dimas es economista de recursos naturales y durante quince años ha llevado a cabo investigaciones sobre conservación, protección y uso eficiente de los recursos naturales, primero desde la ONG Prisma y luego desde Fusades. Ahora, como consultor independiente, considera que El Salvador vive una “escasez en medio de la abundancia”, por lo que necesita “un ente rector para el sector de recursos naturales” y un ente regulador en el subsector de agua potable y saneamiento “que no es y no debería ser ANDA”.PUBLICIDAD

1. ¿Se puede hablar de “crisis del agua” y “estrés hídrico” en El Salvador?

2. ¿Cuál es la diferencia entre cómo El Salvador aprovecha la lluvia que recibe cada año y cómo la aprovecha Israel?

3. Muchos consideran que la extracción de agua de los ríos para uso agrícola es una amenaza a la disponibilidad de agua para consumo humano. ¿Realmente son incompatibles ambos usos?

4. El viceministro de Medio Ambiente, Ángel Ibarra, asegura que el MAG no consulta al MARN sobre la disponibilidad de agua en los ríos antes de otorgar permisos de extracción de agua para uso agrícola. ¿Es necesario que ambos ministerios se coordinen para administrar mejor el recurso?

5. El Salvador puede tener un uso sostenible del recurso hídrico sin contar con una autoridad hídrica y una Ley General de Agua?

Foto Archivo

Leopoldo Dimas

1) El país vive desde hace varias décadas en la paradoja de la escasez de agua en medio de la abundancia. Esta escasez de agua se produce, principalmente, por una ineficiente administración del agua como recurso natural (ríos, lagos, acuíferos) y del agua como servicio de abastecimiento de agua potable (infraestructura básica). Lo anterior se genera debido a que en el país no existen las reglas de juego apropiadas (legislación moderna) y a una clara ausencia de gobernabilidad del recurso hídrico para protegerlo y conservarlo.

También tenemos escasez de agua debido a la naturaleza compleja del recurso hídrico. A pesar que el país, por su ubicación geográfica y condiciones climáticas, recibe cada año 56,052 millones metros cúbicos de agua en forma de lluvia, el 59% regresa a la atmósfera debido a la evapotranspiración. Otro 32% se distribuye en aguas superficiales, y el resto, 9% (18, 252 millones de metros cúbicos) en aguas subterráneas, la principal fuente de agua de los salvadoreños.

FRASE

“Hay un clara ausencia de gobernabilidad del recurso hídrico para protegerlo y conservarlo”

Leopoldo Dimas,

Este flujo de agua se recibe solamente durante 6 meses del año (época lluviosa) y no cae de forma uniforme en el territorio salvadoreño. Entonces, la escasez de agua en el país también se debe a una debilidad en la habilidad de manejar y administrar adecuadamente la variación de los recursos hídricos en el espacio y tiempo (variabilidad del agua), incluyendo las sequías e inundaciones.

2) El Salvador posee 2,488 millones de metros cúbicos per cápita, en términos de recursos hídricos disponibles (aguas superficiales y subterráneas), mientras que Israel solamente 91 metros cúbicos per cápita. Una diferencia abismal. Pero ¿Por qué Israel es una potencia en el tema de recursos hídricos? Porque invierte en tecnología, estimula la inversión en el sector, posee reglas de juego claras, un ente rector eficiente y moderno, y porque la cultura del pago del agua es inherente en el desarrollo económico de todos los usuarios. Se aplican los principios de quien contamina paga y quien se beneficia paga. Es un tema de seguridad nacional. Existen acuerdos nacionales sobre la visión del agua en torno a su desarrollo económico.

3) Deberían de ser compatibles a menos que existan limitaciones físicas naturales del recurso hídrico en la zona, se sature de usuarios en una zona en la cual no hay agua natural por las condiciones climática, cuando no existe un ordenamiento y distribución adecuada del agua entre todos los usuarios por parte de la autoridad hídrica, y cuando uno o varios de los usuarios contaminan el recurso.

Las principales limitantes del acceso al agua potable es la falta de inversión, financiamiento, tecnología y legislación apropiada, la promoción de la cultura del agua en aquellos sectores que están en la capacidad de hacerlo y la aplicación de subsidios focalizados en hogares en situación de pobreza.

En la mayoría de países, los usuarios de agua del sector agrícola e industrial pagan un canon por el uso del agua natural. Estos fondos se invierten en las cuencas hidrográficas donde operan para garantizar el uso sostenible del agua (Fondos de Agua). En el país, el uso de agua natural está subsidiada o no se paga nada. Existe una fuerte resistencia debido a la alteración de la estructura de costos y la posición de mercado.

4) Esto es una muestra clara de la ausencia de reglas de juego clara (legislación moderna) y de gobernabilidad e ineficiencia en torno a la gestión de recursos hídricos. Así como existen fallas de mercado, esta es una muestra de una falla de gobierno. Al país le resultaría más beneficioso fusionar estos dos ministerios para el logro de acciones concretas de política pública en torno a la relación agua-agricultura.

5) El país necesita, desde hace muchos años, de una Ley General de Aguas que tome en cuenta la práctica y estándares internacionales para sentar las bases e iniciar el camino hacia una gestión sostenible y moderna de nuestros recursos hídricos. Que promueva el diálogo y consenso y la creación de un “esfuerzo de nación” en la gestión sostenible del agua.
También, necesita de un ente rector para el sector de recursos naturales y de un ente regulador en el subsector de agua potable y saneamiento (que no es y no debería ser Anda) que promuevan ese esfuerzo. La gestión apropiada de nuestros recursos hídricos debería ser un tema de país. Sin embargo, el tema se encuentra atrapado en una burbuja estéril de ideologías, intereses políticos y económicos.


John Mc Cormack

Aunque el agua es un recurso con el que aún contamos en El Salvador, el país necesita prepararse para cuando el agua escasee. Así lo advierte John Mc Cormack, quien tiene una licenciatura en ciencias y un máster en Ingeniería Ambiental e Higiene Ambiental de la Universidad de Drexel (Filadelfia, EE.UU.) y una especialización en Política Global Ambiental y Objetivos de Desarrollo de la Universidad de Ginebra (Suiza).

En su opinión, se necesita un cambio cultural respecto al agua y “mayor institucionalidad” para administrar y conservar los recursos con los que se cuenta. “La gobernanza es un eje fundamental para el manejo del recurso. Es por ello la necesidad de una autoridad hídrica para mejorar la coordinación e inversión”, explica.

1) El Cambio Climático está teniendo un impacto mayor al que creíamos y esto se ve aún más en ciertos micro-climas de nuestro país. Es necesario comenzar la discusión desde ya para poder ir cambiando la “Cultura del Agua”. De esa manera estaremos mejor preparados cuando realmente entremos en una crisis del agua. Por el momento sí contamos con suficiente agua dentro de nuestro territorio, pero no en la forma o lugar en la que la necesitamos. Por último, tomar en cuenta que uno de nuestros recursos hídricos más grande del país es el río Lempa; y este es un recurso transfronterizo que requiere de mayor institucionalidad regional para garantizar su caudal para futuras generaciones.

2) Si hablamos específicamente para riego, Israel aprovecha mejor su recurso de la siguiente manera, no necesariamente con el agua lluvia:

– Mayor utilización de micro-irrigación.
– Mejor control y detección de fugas.
– Reutilización de sus aguas negras tratadas para riego de cultivos.
– Cultivos estratégicos e ingeniería de semillas para disminuir el consumo.
– Alza en el costo del agua para desanimar su uso en exceso.
– Obligatoriedad en inodoros eficientes.
– Disminución de área para jardines a cambio de jardines verticales.

En El Salvador no se pasa de captación de aguas lluvias. Es probablemente un buen indicador de nuestra disponibilidad tecnológica y asesoría limitada en nuestro país.

3) No. El Salvador no es la excepción para este tipo de casos. Solo se requiere de mayor gobernanza y control de los permisos de extracción.

4) Sí. La gobernanza es un eje fundamental para el manejo del recurso. Es por ello la necesidad de una autoridad hídrica para mejorar la coordinación e inversión. Pero debería de utilizarse el Consejo Nacional de Sustentabilidad Ambiental y Vulnerabilidad (Conasav) como medida transitoria para mejorar el tema de comunicación ya que ambas instituciones forman parte de él.

5) Costa Rica tiene una Ley General de Aguas pero no está directamente conectada con su reglamentación y es un referente regional. En pocas palabras una no depende de la otra. La infraestructura creada con las nuevas reglamentaciones es lo suficientemente robusta para mejorar la condición actual del recurso.

Más importante sería el Cumplimiento Ambiental. Creo que habiendo tomado ese paso, cambiaremos nuestra relación con nuestro recurso y esto servirá de catalizador para despolitizar el agua y finalmente llegar a un acuerdo de nación a través de una Ley General de Aguas.

 

 

por :edh