Falleció Lou Ottens, el creador de las cintas de casete

El proyecto evolucionó desde la década de 1960, pero su lento declive se dio con la llegada del CD a mediados de los años 1980 y la cinta magnética terminó de ser desplazada con el avance de la tecnología.

Lou Ottens, el creador de las cintas de casete, falleció el fin de semana en Holanda a sus 94 años, informaron medios internacionales.

Ottens era un ingeniero neerlandés que trabajó durante la década de 1960 en la empresa Hasselt, de la propiedad de Endhoven Philips, donde dirigió a un equipo de 40 personas con el que desarrolló su innovador invento.

El casete constaba de lado A y B. Foto/ Pixabay

El proyecto culminó en 1964 y se mandó a fabricar en masa en Alemania. Un año después se empezó a comercializar en Europa y no fue hasta 1969 que las cintas de casete llegaron al mercado estadounidense, con una tirada inicial de cuarenta y nueve títulos para The Mercury Record Company, una filial de Philips, detalla la prensa internacional.

Los casetes consistían en dos carretes en miniatura, cubiertos por una carcasa de plástico, por los que pasaba una cinta magnética a 4.76 centímetros por segundo. Esta contaba con dos pistas: la cara A y la cara B, describe el portal lavanguardia.com.

Imagen de referencia. foto/ Pixabay

La creación tuvo un salto de calidad cuando en 1971 se empezó a fabricar una variante que reducía los ruidos con una cinta de dióxido de cromo y se convirtió en un objeto popular cuando en 1974 la empresa japonesa Maxell lanzó los casetes con cinta virgen que permitían hacer copias de álbumes originales a través de grabadoras domésticas, según el universo.com y ABC.

El invento de Ottens transformó la forma en que la gente escuchaba música y con la preciada grabadora se convirtió en el mejor aliado para muchos en las aulas universitarias y para el trabajo periodístico, entre algunos.

El casete atrae recuerdos para quienes tuvieron la dicha de utilizarlo, ya sea porque a través de estos obtenían el álbum de su artista o banda musical favorita, grababan sus programas, melodías y hasta conversaciones. También muchos se aprendieron las letras de sus canciones favoritas, no importando estar rebobinando la cinta a cada momento.

Imagen de referencia. Foto/ Pixabay

Habrá quienes se las ingeniaban para llevar al punto deseado la cinta del casete y hasta usaban un lapicero para ello.

A lo largo de la segunda mitad del siglo XX, el casete se convertiría en un elemento muy popular y comercializable, logrando una hegemonía en ese campo, el cual alcanzó con la llegada del Walkman, aparato que presentó Sony en 1979. Cabe señalar que hasta ese entonces el casete junto al disco de vinilo habían sido el formato más común y usado para la música pre-grabada.

Pero la llegada del disco compacto (compact disc o CD) a mitad de la década de 1980, formato de audio del cual también Ottens fue parte de su desarrollo, llevó al casete a un lento declive que se acentuó con el avance de la tecnología y cuando se dejaron de fabricar walkmans en 2010.