Encuentran osamentas de más de 1,600 años de antigüedad en Jiquilisco

CRNE_dW5uYW1lZF8oMSkuanBnEl hallazgo se produjo el pasado mes de abril y las primera investigaciones señalan que las tres osamentas encontradas podrían tener más de 1,600 años de antigüedad.

Tres osamentas bien conservadas, con más de 1,600 años de antigüedad fueron descubiertas el pasado mes de abril, cuando un grupo de arqueólogos realizaban labores de excavación en el sitio arqueológico Nueva Esperanza, de Jiquilisco, en el departamento de Usulután.
Las piezas se encuentran en proceso de limpieza y estudio en el Museo Nacional David J. Guzmán y según el Secretario de Cultura, Ramón Rivas, “es el primer hallazgo de esta naturaleza que hemos realizado en los últimos años”, lo que permitirá conocer más sobre los primero pobladores del territorio salvadoreño.
El funcionario señaló que se trata de un entierro prehispánico y podrían corresponder a un menor de edad y dos adultos, afirmó el antropólogo, quien destacó que el descubrimiento estaba acompañado de ofrendas florales.
Asimismo, dijo que los restos se encuentran en un 85% completos, por lo que continuarán con el estudio, mediante análisis químicos, para lo cual extraerán una pieza dental y costilla de cada entierro, para determinar  aspectos tales como tipo de alimentación, sexo, edad, enfermedades que padecieron y la forma de vida, entre otros aspectos.
El funcionario explicó que las osamentas se encontraron en posición sentada, con las piernas cruzadas, lo cual es característico de otras encontradas en sitios arqueológicos como Kaminaljuyú en Guatemala y Teotihuacán en México.
La exploración fue coordinada por el investigador de la Sociedad Japonesa para la Promoción Científica del Museo Nacional de Etnología  y director del proyecto, Akira Ichikawa y con la colaboración de la comunidad  en el sitio arqueológico Nueva Esperanza, ubicado en la zona del Bajo Lempa.
Nueva Esperanza fue descubierto por dos estudiantes de la carrera de antropología de la Universidad Tecnológica de El Salvador en mayo del 2007, cuando realizaban investigaciones antropológicas  en el área para su tesis de graduación.
Según la Secretaría de Cultura, los estudiantes notaron presencia de materiales arqueológicos en el perfil del río canalizado El Espino, a unos 100 metros al oeste del centro escolar en la Comunidad Nueva Esperanza, por lo que notificaron a las autoridades sobre el hallazgo.
A partir de esa fecha se iniciaron investigaciones arqueológicas que llevaron al descubrimiento de  seis posibles ofrendas florales cerámicas asociadas a restos óseos.
El sitio arqueológico Nueva Esperanza está cubierto por ceniza expulsada por el Volcán Ilopango y  hay evidencias de la existencia de un pueblo costeño, que posiblemente se dedicó a la producción de Sal.
Hasta la fecha se han realizado trabajos de excavación, levantamiento topográfico y estudios malacológicos, obteniendo diversos datos y abriendo nuevas puertas para la arqueología salvadoreña, señaló Rivas.
Fuente: DLP
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