En Rosh Hashaná moja tu manzana en miel

Los israelíes usan el silán en platos salados y postres y los consumidores en el extranjero ya pueden hallar este dulce jarabe en sendas tiendas locales.

Si alguien le hubiese preguntado a Jamie Geller acerca de cocinar con miel de dátiles antes de mudarse en 2012 a Israel, ella hubiera mirado sin comprender.

Ocho años después, la escritora gastronómico, chef célebre y productora de TV nacida en EEUU no se cansa jamás del dulce producto conocido en Israel como silán.

“Soy una gran admiradora del silán. Es uno de mis diez ingredientes principales ya que no hay casi nada para lo que no pueda usarlo. Lo sabía antes pero no formaba parte de mi repertorio y no estaba segura de qué hacer con él”, le contó Geller a ISRAEL21c.

Cuando se mudó a Israel, Geller se sorprendió por el precio de la miel de dátiles (más barata que la de abejas). “Una vez que comencé a usarlo, todo mi mundo cambió”, afirmó

Otra cosa que cogió con asombro al Geller fue saber que la “tierra de la leche y la miel” que se menciona en la Biblia no se refiere a la leche de vaca y a la miel de abeja, sino a la leche de cabra y al silán. Un dato curioso: los dátiles son uno de los siete cultivos nativos.

La chef Jamie Geller usa miel de dátiles tanto en platos dulces como salados. Foto cortesía

Si bien la miel de abeja también es querida y consumida en Israel, el silán es un ingrediente básico en la auténtica cocina de Oriente Medio. Gracias a la tendencia vegana en Israel, los dátiles son más populares que nunca.

En este Rosh Hashaná, cuando los judíos comen manzanas en miel para desear un año nuevo dulce, muchos optarán por el silán.

Un clásico de Israel

El antiguo arte de extraer jarabe de los dátiles -un proceso de cocción lenta, exprimido y filtrado- regresó a Israel tras la creación del Estado gracias los inmigrantes iraquíes.

“El silán es un jarabe oscuro y concentrado del fruto de la palmera y se puede usar como miel o jarabe de arce. En Israel se utiliza tanto en platos dulces como salados. Rociado sobre helado o con verduras asadas y una pechuga de pollo. Se pone en batidos, adobos y aderezos. ¿Algo simple? Mezclar silán y tahini (pasta de sésamo) para reemplazar a la mantequilla de maní o para añadir a yogures y postres”, explicó Geller.

Brian Finkel, otro inmigrante de EEUU, descubrió la miel de dátiles cuando se mudó a Israel en 2013.

“Muy pronto me di cuenta de que era un elemento básico de la cocina israelí. De repente, estaba comiendo silán todos los días, con pollo o panqueques. Además de ser deliciosa, la miel de dátiles tiene muchas de las características que los consumidores conscientes de la salud buscan hoy en día“, contó Finkel.

Deseoso de presentar el silán en su país de origen, Finkel se contactó con David Czinn, un amigo suyo de la industria de alimentos en el sur de California. Juntos fundaron D’vash Organics (en hebreo “dvash“ significa miel) y comenzaron a producir D’vash Date Nectar con dátiles orgánicos de California.

Primero comenzaron a vender botellas de vidrio de cinco litros en la página web de la empresa y en algunos minoristas de EEUU. Luego lanzaron una botella de plástico de 350 mililitros que comercializan en línea a través de Amazon y Thrive Market y físicamente en cadenas d como Costco, Whole Foods, Safeway/Albertsons y Sprouts.

Los blogueros de comida recibieron gratis los D’vash Nectar Sticks, que Finkel espera introducir en las cafeterías estadounidenses.

El silán israelí busca nuevas fronteras

Mientras tanto, la miel de dátiles de Israel que se exporta ha sido durante mucho tiempo un producto de nicho que solo se hallaba en tiendas kosher o con artículos de Oriente Medio pero eso está cambiando.

Recientemente, la empresa Kinneret Farm firmó un contrato con la cadena Trader Joe de EEUU para suministrar silán orgánico sin azúcar añadida elaborado con dátiles del Valle del Jordán.

Miel de dátiles Kinneret Farm del Valle del Jordán. Foto cortesía

“Creo que cada vez más veremos silán israelí en el mercado extranjero”, afirmó Etty Kolet, directora de marketing de Kinneret Farm.

En la actualidad, la empresa exporta cerca de 40.000 tarros de silán local por año a tiendas especializadas en California, Nueva York y Florida, así como a Australia, Inglaterra, Nueva Zelanda y Sudáfrica.

“Incluso también enviamos algunos a Eslovaquia durante Pesaj porque allí había gente que hacía vodka con miel de dátiles allí”, le contó Kolet a ISRAEL21c. Y añadió: “La gente está haciendo de todo con él silán. Tenemos una aplicación completa de recetas en hebreo y una versión en línea en inglés, que ofrece más de 200 opciones diferentes“.

Bueno para la salud

Los dátiles enteros son ricos en fibra, antioxidantes, potasio, vitaminas B y magnesio, y también contienen calcio y hierro. El silán carece de fibra pero conserva trazas de minerales.
Estudios realizados en el Instituto de Tecnología Technion de Israel hallaron que los polifenoles derivados de los dátiles ayudan a prevenir la oxidación del colesterol malo.

En una investigación encargada por Kinneret Farm, la dietista clínica Merav Mor-Ophir halló que el silán puro (sin azúcar agregada) tiene un 30 menor de sacáridos que el azúcar blanco o marrón y un 20 por ciento menos que la miel de abeja.

Por otra parte, el silán es un 30 por ciento más bajo en calorías (14 por cucharadita) que cualquier tipo de (20 calorías por cucharadita).

A su vez, un análisis en EEUU mostró que la miel de dátil tiene más compuestos antibacterianos que la de abeja. A diferencia de esta, el silán es segura para los niños menores de dos años.

Para ver las recetas (en inglés) de Kinneret Farm, clic aquí.

Fuente: ISRAEL21c