El presidente Trump envía a Pence a Turquía para “buscar un alto al fuego y una solución negociada”

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump pidió a su homólogo de Turquía Recep Tayyip Erdogan poner fin a la ofensiva en Siria, afirmó el vicepresidente Mike Pence, quien actuará como mediador en el conflicto.

El presidente presionó al líder turco en una llamada telefónica para “declarar un alto al fuego de inmediato y comenzar las negociaciones con las fuerzas kurdas en Siria”, dijo Pence a los periodistas en la Casa Blanca y añadió que viajará urgentemente a Turquía a petición del presidente.

“Trump me ha ordenado liderar una delegación a Oriente Medio. Partiré a la región tan pronto como sea posible para buscar un alto el fuego y un acuerdo negociado”, señaló.

Pence comentó que el mandatario se encuentra “muy preocupado por la inestabilidad en la región” y negó que Trump haya dado luz verde a Turquía para lanzar la ofensiva con el anunció del retiro de las tropas estadounidenses.

El vicepresidente enfatizó que Estados Unidos “simplemente no tolerará más la invasión turca de Siria”.

Estados Unidos impuso este lunes sanciones a Turquía y exigió detener la ofensiva contra las fuerzas kurdas en Siria, acusando a su socio de la OTAN de poner en peligro a la población civil y permitir la liberación de los extremistas del Estado Islámico.

Anteriormente, las tropas del régimen de Assad regresaron por primera vez en años a partes del noreste de Siria, invitadas por las milicias kurdas tras el retiro de fuerzas estadounidenses de la zona.

Trump tomó medidas extraordinarias contra un país que es oficialmente un aliado de Estados Unidos, ante las crecientes críticas en su país, donde incluso los legisladores que lo apoyan le acusan de abandonar a los kurdos que habían liderado la lucha contra el grupo Estado Islámico.

“Estoy totalmente preparado para destruir rápidamente la economía de Turquía si los líderes turcos continúan por este peligroso y destructivo camino”, dijo Trump, quien hasta hace poco había promocionado su amistad con Erdogan.

El Departamento del Tesoro anunció la imposición de sanciones contra los ministros de Defensa, Interior y Energía de Turquía, congelando sus activos estadounidenses y prohibiendo transacciones con ellos.

Trump indicó que suspenderá las conversaciones sobre un acuerdo comercial entre Estados Unidos y Turquía de 100 mil millones de dólares y reimpondrá los aranceles del 50 por ciento del acero turco.

El año pasado Estados Unidos impuso sanciones del 50 por ciento a Turquía para conseguir la liberación de un pastor evangélico.

Por su parte, el secretario de Defensa, Mark Esper dijo que se dirigirá la próxima semana a Bruselas para pedir a los aliados de la OTAN castigar a Turquía por la incursión.

Erdogan ha prometido aplastar a las Fuerzas Democráticas Sirias lideradas por los kurdos, que el líder turco vincula con los separatistas dentro de Turquía.

Turquía pretende crear una zona de amortiguación de unos 30 kilómetros a lo largo de su frontera para mantener a raya a las fuerzas kurdas y devolver a su territorio a refugiados sirios que huyeron de la guerra civil en su país.

El caos por la ofensiva turca ha llevado a la fuga de unas 800 mujeres y niños extranjeros afiliados al Estado Islámico del campo de Al Issa dirigido por las milicias kurdas.

Esper dijo que la incursión de Turquía había “resultado en la liberación de peligrosos prisioneros del Estado Islámico”, mientras Erdogan acusó a las fuerzas kurdas de liberar deliberadamente a los yihadistas para “alimentar el caos”.

Por su parte, Trump sugirió que los kurdos habrían liberado a los prisioneros para mantener a Estados Unidos comprometido y, a pesar de sus acciones del lunes, defendió firmemente el retiro de las tropas estadounidenses.

“Cualquiera que quiera ayudar a Siria a proteger a los kurdos está bien conmigo, ya sea Rusia, China o Napoleón Bonaparte. Espero que a todos les vaya bien, ¡estamos a 7.000 millas de distancia!” escribió en Twitter momentos antes de la declaración.

Estados Unidos anunció la retirada de 1000 soldados del noreste de Siria, manteniendo en el país sólo a aproximadamente 150 tropas en la base sur de Al Tanf, cerca de las fronteras con Jordania e Irak.

Fuente: The Times of Israel