El peso mexicano se deprecia 1.8%, se ubica en su peor nivel en un mes

Las monedas de economías emergentes siguen respondiendo principalmente a los factores externos y el peso mexicano no es la excepción al depreciarse a su nivel más débil en un mes. 

La moneda nacional cerró con una depreciación de 1.8% frente al dólar hilando tres jornadas a la baja para ubicar al tipo de cambio spot en 22.76 pesos por unidad. La moneda es golpeada por las preocupaciones por los nuevos casos de contagio de COVID-19 en diversas partes del mundo que podrían llevar nuevamente a restricciones de movilidad y suspensión de actividades con la esperanza de contener el brote.

El peso  presenta su peor nivel desde el 22 de mayo, perdiendo 39 centavos con respecto al cierre previo de 22.37, debido a que el nerviosismo ha llevado a los inversionistas a inclinarse por activos de menor riesgo, como los bonos gubernamentales, principalmente los del Tesoro, y el dólar estadounidenses.

“Se registra un ligero incremento de posicionamiento en activos de cobertura derivado del incremento de casos de contagio en las economías más importantes del mundo”, escribieron analistas de Masari Casa de Bolsa.

Los mercados se han visto volátiles por el temor de que los gobiernos vuelvan a tomar medidas de aislamiento y suspensión de actividades en las principales economías del mundo que han visto un nuevo incremento de contagios de la nueva enfermedad surgida en China desde hace siete meses.

Con un eventual bloqueo de las actividades económicas, la crisis tiene el potencial de profundizarse y comprometer el avance de la recuperación que algunos tienen la esperanza sea en forma de “V”.

Pero en EE.UU, la economía más grande del mundo y el principal socio comercial de México, el alza de contagios se expande a más estados. En lo que va de junio en Arizona se han reportado 20 mil casos nuevos, mientras que Florida, Nevada, Oregon y Texas presentan el mayor incremento de enfermos desde que inició la pandemia.

En tanto, China ha endurecido las medidas de contención en Beijing, su capital, para atacar lo que ya se ve como un nuevo brote de covid-19 al suspender vuelos y aislar algunos vecindarios. Mientras que Alemania y Portugal se unieron a los países con crecimiento de casos en los últimos días.

A la decepción de los inversionistas se suma el reporte de 1.5 millones de solicitudes de seguro de desempleo en EE.UU, ya que se esperaba una cifra menor, y si bien el número de despido va en línea con la tendencia bajista, todavía es mayor a un millón por decimotercera semana consecutiva lo que refleja que, aunque las empresas retomen sus actividades, los despidos continúan al sumar 46 millones de solicitudes en dicho lapso.

Ante esta incertidumbre, la divisa estadounidense se ha fortalecido frente a sus principales cruces y monedas emergentes como un refugio. El Índice Dólar, que mide la fortaleza de la moneda frente a una canasta de seis monedas de referencia, subió por tercer día consecutivo, en esta ocasión en 0.26%, y se ubica en su nivel más alto en casi dos semanas.

Incluso, el peso se ha depreciado pese a que uno de sus impulsores, los precios del petróleo han subido en las últimas tres sesiones, pues la esperanza de un aumento en la demanda y el descenso de producción de EE.UU propician los aumentos en la materia prima.

“Los movimientos abruptos en los tipos de cambio de las monedas han sido mayoritariamente externos y generales, a favor del dólar”, escribieron analistas de CI Banco en un reporte, sin embargo, dicen que a largo plazo el manejo de la crisis económica y sanitaria al interior de los países influirá de manera definitiva en la evolución de sus divisas, aunque por el momento las acciones internas han tenido poco impacto en el tipo de cambio de las monedas emergentes.

Es por ello que algunos analistas ven que el periodo de apreciación del peso de semanas atrás pueda estar llegando a su fin de acuerdo a los análisis técnicos, aunque de hecho en lo que va del año se ha depreciado 17.14% contra el nivel de cierre del año pasado de 18.89.

“Consideramos que el psicológico de los 23.00 pesos representa una resistencia clave, que de superar activaría mayores alzas. Cabe señalar, que prevalecerán las condiciones alcistas de muy corto plazo en tanto se mantenga por arriba de 22.50 pesos”, escribieron los estrategas de Grupo Financiero Monex en un reporte.

Fuente: Sentido Común