El juicio en EE.UU. al hermano del presidente de Honduras por narcotráfico

La Corte Federal del distrito sur de Manhattan es la sede donde se ventila, por segundo día este jueves, el caso contra Juan Antonio Hernández Alvarado, hermano del presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, quien ha sido acusado de cuatro delitos: conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladora y dispositivos destructivos, conspiración para la posesión de ametralladora y dispositivos destructivos y falso testimonio.

La Voz de América cubre el juicio que se celebra en Nueva York.

El miércoles se seleccionó al jurado, conformado por 12 personas, de las cuales nueve son mujeres y eligieron además seis jurados suplentes, tres de ellos, también mujeres.

En el jurado titular participan dos latinoamericanos, un dominicano y un venezolano. La intención es que se pueda contar con una variedad de conocimientos, experiencias y criterios al momento de calificar cada una de las pruebas que se presentarán en las próximas 3 semanas, que es el período que podría durar la vista del juicio.

Según la fiscalía, las ventajas políticas de Juan Antonio Hernández Alvarado, por ser hermano del presidente hondureño, le permitieron realizar acciones ilegales y transferencias de dinero, como los 1.5 millones de dólares que supuestamente se utilizaron para financiar la campaña política de Juan Orlando Hernández y que provenía del narcotráfico.

El apoyo de la campaña llegó a través de sobornos en efectivo a funcionarios hondureños, así como obsequios y favores a políticos locales, argumentan los fiscales.

El miércoles, después de la primera vista del caso, el fiscal federal adjunto Jason Richman dijo que “Tony” Hernández recibió personalmente un soborno para su hermano del narcotraficante mexicano Joaquín “El Chapo” Guzmán.

Además, Richman solicitó a los miembros del jurado a encontrar al hermano del presidente hondureño, arrestado en Miami el año pasado, culpable de conspiración de drogas y posesión de armas ilegales.

El fiscal describió a “Tony” Hernández como un hombre clave en una “organización sofisticada patrocinada por el Estado” que operaba con la ayuda de funcionarios del gobierno hondureño, el Ejército y la policía.

“Lo más importante es que el acusado estaba protegido y tenía acceso a su hermano, el actual presidente en funciones de Honduras”, agregó.

Por su parte, Juan Amílcar Hernández, también hermano del acusado y del presidente de Honduras, consultado por la Voz de América después de la primera vista dijo: “Yo, como abogado, me remito a las evidencias y yo no he visto ninguna evidencia en esta apertura de juicio, en primer lugar”.

“En segundo lugar, pues no soy yo quien debe responder esa pregunta, porque no estamos ligados a la figura presidencial. Yo estoy aquí por Juan Antonio Hernández Alvarado”, aseguró a la VOA.

Asimismo, la oficina de comunicaciones del presidente Juan Antonio Hernández, publicó en Twitter el sábado que el mandatario “niega categóricamente las acusaciones falsas y perversas”.

“El presidente Hernández ha sido implacable en la lucha contra los narcotraficantes, a pesar de las represalias predecibles, hasta el punto de que uno de sus 17 hermanos, ahora está siendo juzgado en Nueva York”, dijo la oficina.

Mientras se realizaba el juicio, un grupo de hondureños residentes en Nueva York protestaron contra el mandatario, sobre quien también pesan acusaciones de fraude electoral cuando se realizaron las elecciones en 2017.