El ciberataque Irán buscó envenenar a los israelíes al tratar de elevar los niveles de cloro en la red de suministro de agua potable

El ciberataque iraní perpetrado el 23 de abril pasado trató de elevar los niveles de cloro en la red israelí de suministro de agua potable, señala un reporte del diario Financial Times.

De acuerdo con el informe, el ciberataque pasó a través de los servidores de Estados Unidos y Europa para esconder su origen, antes de llegar a una estación de bombeo de agua en el centro de Israel.

Se presume que el objetivo del ciberataque era aumentar los niveles de cloro en el agua destinada a los hogares israelíes provocando un daño masivo a los habitantes, apuntó una fuente occidental al periódico británico.

Yigal Unna, jefe del Directorio Nacional del Ciberespacio, denunció recientemente que “Todas las líneas rojas fueron violadas, comenzó un nuevo tipo guerra”, al referirse públicamente al ciberataque contra la red de purificación y suministro de agua de fines de abril.

“Hace un alrededor de un mes sufrimos un intento de ataque contra nuestro sistema de aguas”, apuntó Unna al pronunciarse mediante un video en Cybertech Asia, una conferencia digital internacional. “Creo que recordaremos el mes pasado y mayo del 2020 como un punto de inflexión en la historia de la ciberguerra moderna”.

“No se trata de una infraestructura estatal crítica, y sin embargo logramos detener y evitar el ataque, pero si los tipos malos hubiesen tenido éxito en su complot, estaríamos ahora enfrentando en medio de la crisis del coronavirus un daño muy grave a la población civil: un corte temporal del suministro de agua, e incluso algo peor, la mezcla de cloro u otros químicos en cantidades incorrectas que pueden provocar daño y una catástrofe”, añadió.

El ciberataque iraní contra el sistema de aguas israelí provocó muy poco o ningún daño al ser neutralizado rápidamente por las defensas israelíes.

No obstante, de acuerdo conn el diario The Washington Post, Israel le devolvió a Irán con la misma moneda, el 9 de mayo pasado, con un ciberataque contra la terminal portuaria de Shahid Rajaae, en la ciudad de Bandar Abbas, en el Estrecho de Ormuz, paralizando su actividad durante varios días.

Un funcionario israelí le aseveró al Financial Times que el ciberataque iraní creó “un escenario de riesgo impredecible” al iniciar una ola de ataques y respuestas contra la estructura civil algo que ambos países habían tratado de evitar hasta ahora.

Un funcionario del régimen iraní rechazó las acusaciones alegando que “Irán no puede afrontar políticamente intentar envenenar a civiles israelíes. E incluso si Irán lo hizo, ¿dónde está la respuesta apropiada de los israelíes?”

El informe del rotativo londinense sugiere que la presunta respuesta israelí del 9 de mayo, a pedido del entonces ministro de Defensa, Naftalí Bennett, contra el puerto de Shahid Rajaee, “fue muy pequeña, muy pequeña: como un golpecito en la puerta”, de acuerdo con los comentarios de un funcionario. “Creo que fue un recordatorio gentil. ‘Sabemos dónde viven ustedes’”.