Dos asintomáticos en boda dejan 43 casos de COVID-19 y 3 funerales en Israel

Contra la normatividad gubernamental y en uno de los meses más duros que Israel ha tenido frente a la pandemia de COVID-19, una pareja de novios decidió casarse. Su boda terminó en decenas de contagios de coronavirus e incluso la muerte para algunos de sus invitados.

Según reportó este lunes el Canal 13 israelí, la boda se realizó el pasado mes de septiembre en un punto no especificado de la zona central de Israel, con cerca de 100 invitados.

Además de infringir el número permitido de congregaciones para ese entonces, tanto en espacios cerrados como abiertos, la mayoría de los invitados no portó cubrebocas e incluso se realizaron bailes en el evento, en violación del distanciamiento social.

Los datos epidemiológicos a los que tuvo acceso el Canal 13 constatan que el origen del contagio en la boda fue una pareja que asistió al evento nupcial sin saber que eran ya portadores del coronavirus.

La pareja, para su mala suerte, no sintió síntomas característicos de la enfermedad de COVID-19, como tos, fiebre o dolor de garganta, sino hasta el otro día de la boda.

Pero el daño ya estaba hecho, y, según la cadena, las autoridades epidemiológicas terminaron por registrar que un total de 43 personas se contagiaron como resultado.

Entre los invitados a la boda que se contagiaron, tres de ellos no lograron resistir al COVID-19 y fallecieron por las complicaciones que se les presentaron.

Uno de las víctimas mortales fue identificada por el Canal 13, ya que su deceso era sabido en Israel desde el pasado mes de octubre como resultado del COVID-19, debido a su relevancia como un exfuncionario gubernamental: Itzhak Ilan.

Ilan, que fungió como vicedirector del Servicio de Seguridad General de Israel (Shin Bet), organismo donde laboró por 30 años, falleció a los 64 años y fue enterrado en la ciudad de Ashdod.

El exfuncionario, de manera notable, fue jefe de la división del Shin Bet en Judea y Samaria durante el inicio de la década del 2000, por lo que tuvo a cargo en parte la respuesta de Israel a las acciones terroristas en la segunda intifada.

Luego de su muerte, figuras públicas de Israel elogiaron a Ilan, entre ellos, el primer ministro Benjamín Netanyahu. “Muchos israelíes le deben [una deuda de] gratitud por sus acciones para la seguridad de Israel”, tuiteó el mandatario israelí.

En 2019 había sido sometido a un trasplante de pulmón, lo que probablemente fue de peso en su muerte por COVID-19. Le sobreviven su viuda y tres hijos.