Cómo influye EE.UU. en la economía de El Salvador

Estados Unidos es un socio clave para El Salvador, no solo a nivel comercial, también en materia de desarrollo, seguridad y educación. Para algunos políticos salvadoreños uno de los temas más importantes es la cuestión migratoria, ya que millones de salvadoreños viven en este país.

SAN FRANCISCO – El Salvador no pierde de vista el proceso electoral de Estados Unidos. Líderes de opinión y políticos coinciden en que la relación del país centroamericano con el país norteamericano toma especial relevancia, sobre todo en asuntos relacionados con la migración y las remesas.

En el caso de este país centroamericano la gran mayoría de las remesas provienen desde EE.UU.

Según la Oficina del Censo de EE.UU., en 2018, 2.306.774 personas de origen salvadoreño vivían en territorio estadounidense. Es tan importante para la economía local el dinero que envían los salvadoreños que viven en el país norteamericano que recientemente, el Banco Central de Reserva (BCR), publicó en un informe que solo en el mes julio, los hogares salvadoreños recibieron $508,2 millones de dólares, aun en plena pandemia.

El BCR explicó que la cifra es un 9.8 % más alta que la percibida en el mismo mes de 2019 y que se podría atribuir a un factor externo, como el hecho que en junio Estados Unidos comenzó a reabrir su economía y “a la reducción en su tasa de desempleo respecto a los meses de abril y mayo”.

El diputado del parlamento salvadoreño David Reyes, de Alianza Republicana Nacionalista (ARENA), recalcó a la Voz de América la importancia de esas remesas para la economía de El Salvador y el sostenimiento de las buenas relaciones entre ambos países.

“Actualmente las relaciones de ambos países están pasando por un excelente momento”, explicó Reyes, quien hizo referencia a que antes de la actual administración del presidente Nayib Bukele, durante el gobierno del partido político Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), la diplomacia entre EE.UU. y El Salvador se enfrió un poco, porque Washington estaba trabajando más con los países sudamericanos. “Hoy podemos decir que hay una excelente relación de cooperación y amistad”, apuntó.

Reyes detalló que él es de los muchos salvadoreños que quieren que la amistad con Estados Unidos se siga fortaleciendo y que, “independientemente” de que se mantenga o haya un cambio de gobernantes en la Casa Blanca tras la elecciones del próximo mes de noviembre, buscarán mantener una estrecha relación.

Por su parte, la parlamentaria Karina Sosa, miembro del FMLN, declaró a VOA que no se puede ignorar que el principal destino del flujo migratorio salvadoreño es EE.UU., “país en el cual se encuentran hasta este momento cerca de 3 millones de salvadoreños”.

“Ese es un dato muy importante a resaltar y tomar en consideración, porque deja claro el nivel de incidencia que puede existir del resultado que se de en esa elección”, citó la diputada.

Sosa también hizo referencia a la importancia que tienen los temas económicos y de seguridad, los cuales se han visto influenciados directamente por las administraciones vigentes en el país norteamericano.

René León, ex embajador de El Salvador ante Estados Unidos, apuntó en una entrevista a un medio local salvadoreño, Diario El Mundo, que, la importancia de las elecciones de noviembre no es solo porque está en juego la presidencia de EE.UU., sino también porque habrá cambios en la Cámara de Representantes y en hasta un tercio de los 100 escaños del Senado.

“Potencialmente puede cambiar totalmente el equilibrio del poder”, y para ello, sostuvo León, El Salvador y el resto de países de istmo centroamericano tienen que estar preparados, de forma tal que puedan identificar previamente a los “aliados” del país y de Centroamérica.

León ha dejado claro que, según su experiencia diplomática, en cuanto al tema migratorio la mejor coyuntura para que “se generen cambios o nuevas leyes migratorias que den estabilidad” a la población migrante “es la existencia de apoyo bipartidista, es decir de demócratas y republicanos”, apuntó.