Cientos de hondureños forman nueva caravana rumbo a EE.UU.

Los migrantes, en su mayoría jóvenes, mujeres y niños, dicen que el paso de las tormentas Eta e Iota les dejó “sin nada”.

Días después de la visita del presidente de Honduras a Washington DC y de que el Gobierno de Estados Unidos anunciara la prórroga del Estatus de Protección Temporal (TPS, por su sigla en inglés) que beneficia a miles de inmigrantes hondureños, una nueva caravana migrantes salió el miércoles por la noche de San Pedro Sula buscando llegar al territorio estadounidense.

El grupo, compuesto por unas 600 personas, entre los que viajan hombres jóvenes, mujeres y niños, según lo citado por medios locales y por la agencia de noticias AP, fue convocado a través de las redes sociales y en el mensaje se detalló que el primer puesto fronterizo en su recorrido será el de Agua Caliente, en Guatemala.

Anteriormente, en octubre pasado, en ese mismo punto, una caravana previa de hondureños vio frustrado su intento de continuar su camino hacia EE.UU. cuando autoridades guatemaltecas les impidieron el paso debido a las restricciones vigentes por la pandemia del COVID-19, las cuales mantenían en estado de alerta al país centroamericano.

Muchos de los migrantes que componen este nuevo grupo alegan que han emprendido el camino por “necesidad” ya que perdieron todo. Así lo afirmó uno de los componentes de la caravana, Juan Fernández, a Reuters.

“Lo hemos perdido todo. En nombre de todos los migrantes, le pedimos al nuevo presidente de los Estados Unidos [el demócrata Joe Biden] que nos ayude. Ya no podemos vivir aquí”, dijo Fernández a la agencia de noticias.

Los mandatarios de Guatemala y Costa Rica, Alejandro Giammattei y Carlos Alvarado Quesada, respectivamente; así como organismos internacionales, entre ellos las Naciones Unidas, han advertido de la posibilidad de una migración masiva debido a la devastación dejada por los fenómenos climatológicos y la falta de empleo a consecuencia de la pandemia en los países más pobres de Centroamérica.

Con solo dos semanas de diferencia, en noviembre los huracanes Eta e Iota golpearon la infraestructura, las casas y los cultivos, matando a unas 100 personas en Honduras. Los países vecinos de Guatemala y Nicaragua también sufrieron daños generalizados.

Anteriormente el presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, aseguró que debido a la pandemia y las afectaciones por las lluvias la economía hondureña se había contraído un 10,5% en 2020, una cifra histórica en un país donde un 60% de la población vive en condiciones de pobreza.

Según la Cruz Roja Internacional desde finales de noviembre pequeños grupos de personas comenzaron a irse del país centroamericano y muchos de los miles que permanecían en refugios ya habían adelantado su intención de sumarse a una caravana en el momento en que se formara.

Las autoridades migratorias de Guatemala ya han advertido a los migrantes que se acercan en estos momentos que para ingresar al país necesitarán pruebas negativas de coronavirus y pasaportes.