China cree haber dado con el paciente uno del coronavirus

Mientras China, país origen de la pandemia, va superando la crisis sanitaria y mantiene medidas de prevención; también investiga los primeros casos de COVID-19 que se reportaron en 2019, lo cual al parecer ha dado resultados, el país asiático habría identificado al paciente 1, según una publicación que realizó el medio de Hong Kong, South China Morning Post.

Se trata de un hombre, de 55 años, residente de Hubei, Wuhan, quien se infectó con el nuevo coronavirus el pasado 17 de noviembre de 2019, aproximadamente hace cuatro meses. El hombre se contagió una semana antes de que las autoridades de salud de China detectaran el virus.

La noticia sobre el hallazgo del paciente 1, de COVID-19, no ha sido dada, hasta el momento, por el Gobierno de China, pero la información ya fue filtrada por el medio South China Morning Post.

Según el medio de comunicación chino, los médicos detectaron que al menos 266 personas fueron contagiadas en 2019, pero el primer paciente habría sido el hombre de 55 años. Junto a él, otras 9 personas; 4 hombres y 5 mujeres, fueron detectadas con el virus y posteriormente, las cifras de contagios aumentó en gran escala en China.

Según información revelada, las 9 personas y el paciente de 55 años tuvieron un factor en común; visitaron el mercado de animales exóticos.

Aunque el hallazgo, genera esperanza, a las autoridades les falta encontrar al paciente 0, con quien comenzó la pandemia y con el que se podría dibujar el patrón de transmisión, entre otros aspectos sobre el comportamiento del virus. Localizarlo ayudará a los científicos a identificar tanto el origen y cómo la forma en que se propagó el virus.

China, con más de 3,000 muertos registra hasta este sábado cifras diarias bajísimas de contagio y fallecimientos, solo hoy hubo 11 infectados.

Sin embargo, en todo el planeta, la epidemia vacía poco a poco las calles, confina en casa a millones de ciudadanos y transforma las vidas cotidianas.

El saludo con un beso, el café en la barra del bar, las reuniones de trabajo o ver una película en el cine se convierten en actos cada vez más raros, o imposibles.