Alrededor de 1,000 judíos visitaron el Monte del Templo en Jerusalén esta mañana con motivo de Tishá B’Av

Alrededor de 1,000 judíos visitaron el Monte del Templo en Jerusalén esta mañana con motivo de Tishá B’Av, el día de ayuno y oración que conmemora la destrucción de los dos templos en el lugar sagrado.

Cerca de 10 visitantes fueron detenidos por la policía y evacuados del recinto por rezar contra las reglas del lugar.

Los judíos tienen prohibido rezar en el complejo que alberga la Mezquita Al-Aqsa, y actualmente enfrentan muchas otras restricciones.

Situado en el corazón de la Ciudad Vieja de Jerusalén, el complejo es venerado tanto por judíos como por musulmanes, que lo llaman Haram al-Sharif, o el Noble Santuario. Un gran número de palestinos se reúnen a menudo en el sitio, especialmente para las oraciones del viernes, y ha sido durante mucho tiempo un punto de tensión entre israelíes y palestinos.

Un total de 978 judíos ingresaron al Monte del Templo el jueves por la mañana en grupos de 20 y entre la 1:30 y las 2:30 p.m., de acuerdo a las instrucciones de la policía.

Imágenes de video muestran a algunos inclinándose hacia el suelo, pronunciando la oración judía de “Shemá Israel”, al tiempo que son detenidos por la policía.

Dos musulmanes también fueron arrestados por cantar consignas despectivas contra los judíos, informó el sitio de noticias Ynet.

Las imágenes muestran a un activista de derecha agitando una bandera israelí durante varios segundos, antes de que un policía le ordenara doblarla y esconderla.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Jordania publicó una declaración condenando lo que considera como una violación del acuerdo de Israel con el fideicomiso islámico Waqf que administra el Monte del Templo, según los medios israelíes.

La declaración alega que Jerusalén permitió que “cientos de judíos extremistas irrumpieran en la Mezquita Al-Aqsa bajo la protección de la Policía de Israel”.

“Las acciones de Israel son provocaciones irresponsables y hieren los sentimientos de los musulmanes de todo el mundo”, agregó el comunicado que advirtió de las consecuencias y llamó a Israel a “honrar el statu quo” y “respetar la mezquita y los sentimientos de los fieles”.

En virtud de un acuerdo vigente desde la victoria de Israel en la Guerra de los Seis Días de 1967, los musulmanes pueden entrar y rezar en el Monte del Templo, mientras que a los no musulmanes se les permite a veces visitar el lugar pero no orar.

Los judíos pueden ingresar en pequeños grupos durante horas limitadas, pero se les lleva por un camino determinado, se les vigila de cerca y se les prohíbe rendir culto o exhibir cualquier símbolo religioso o nacional. También están sujetos a otras restricciones.

Los judíos religiosos conmemoraron, Tisha B’Av el miércoles por la noche en el Muro de los Lamentos bajo estrictas restricciones por el coronavirus, que limitaron la asistencia a 1,000 asistentes durante la noche, en “cápsulas” cercadas de hasta 20 personas cada una en la plaza.

La Fundación del Patrimonio del Muro Occidental transmitió en vivo las oraciones.

El Gran Rabino Ashkenazi de Israel, Yisrael Lau dictaminó antes del ayuno que personas que han sido diagnosticadas con COVID-19 no deben ayunar, incluso si el paciente se siente bien o está en el período de recuperación de la enfermedad.

Aquellos que se han recuperado pero aún se sienten débiles tampoco deben ayunar, según Lau.