ABC: Cuba teme la bancarrota sin el petróleo de Venezuela

La actual crisis que afronta el chavismo preocupa al régimen porque perdería subsidios.

La actual crisLA HABANA. Según publicó ayer el diario español ABC, el régimen cubano está preocupado por la crónica situación política y económica de su socio y proveedor Venezuela.

Tanto el régimen comunista como los ciudadanos que malviven con apenas 14 euros (unos (19.26) de salario medio al mes y continúan sin recuperar el poder adquisitivo perdido con el fin de los subsidios soviéticos.

Motivos de preocupación no les faltan cuando las reformas de Raúl Castro no acaban de levantar la deprimida economía y más del 40 % del intercambio comercial de la isla está vinculado al aliado venezolano, del que depende más del 20 % del PIB cubano, según estimaciones de economistas independientes consultados por ABC.

Dos décadas después de la caída de la Unión Soviética y de las terribles consecuencias para la economía cubana, la posible pérdida del suministro de más de 100,000 barriles de petróleo diarios en condiciones muy ventajosas y de la contratación de miles de profesionales cubanos, es tema de conversación en las colas del transporte o en los desabastecidos comercios.

En regímenes como el de Caracas o La Habana las cifras oficiales son opacas, por lo que es difícil conocer el importe de la ayuda venezolana. Pero el economista cubano-americano Carmelo Mesa-Lago valoró en 2010 —fecha de las últimas estadísticas oficiales de la isla en este campo— que “toda la relación comercial y económica” entre ambas naciones supone “unos $12,381 millones, equivalente al 21 % del PIB cubano”.

Partiendo también de las estadísticas oficiales, el economista cubano Pavel Vidal —exanalista del Banco Central de Cuba y profesor de la Pontificia Universidad Javierana de Cali— estimó en $9,000 millones los ingresos de Cuba por la exportación de servicios profesionales (médicos, maestros, técnicos…) a diferentes países, más de $7,000 millones procedentes de Venezuela. De los 50,000 médicos y personal sanitario cubanos repartidos por una cincuentena de países, 30,000 trabajan en Venezuela, según Granma.

Por último, los economistas venezolanos José Guerra y Alexander Guerrero cifran en $8,000 millones el valor de los “subsidios” a la isla en petróleo y contratos ($4,500 millones por el crudo y $3,500 millones por los servicios profesionales).

Los cubanos temen que se produzca otro “periodo especial” como ocurrió tras la desaparición de la URSS. Pero hay discrepancias sobre si las consecuencias serán tan nefastas. Los más pesimistas sostienen que Cuba es «aún más pobre» que en 1991 y no tiene reservas (financieras, fiscales, salarios, maquinaria…). Los menos pesimistas apuntan que la economía está más diversificada y que ahora la isla produce el 50% del crudo que precisa.

Recesión

Vidal pronostica 4 años de recesión, “con una caída del PIB de entre el 4 % y el 8 %, mientras que hace dos décadas fue de más del 30 %”. El experto cubano cree que “el impacto macroeconómico no será tan duro, lo difícil vendrá con el ajuste porque hay muchas menos reservas, sobre todo de salarios, con los que se pagó la crisis de los 90; muchas familias viven en una situación límite”. Carmelo Mesa-Lago prevé “una crisis severa, pero no tanto como en la década de los 90, porque el comercio con la Unión Soviética era del 72 % frente al 43 % con Venezuela”.

Para evitar la bancarrota, el régimen ha puesto mucho empeño en atraer el capital con la nueva Ley de Inversión Extranjera. Con sus restricciones. Como ocurre en Cuba desde hace más de medio siglo.

Petróleo en crisis

“Venezuela enfrenta, según las cifras, una seria crisis económica con una economía dependiente basada en las importaciones y las soluciones son muy difíciles”, sostuvo Pedro Burelli, exdirectivo de Petróleos de Venezuela y analista político.

En entrevista con la Voz de América el experto enfatizó en que “la sociedad venezolana ha cambiado en los últimos años para convertirse en dependiente frente a una disminución de producción en muchos rubros”, concluyó.

Según afirma Burelli, un país no puede proclamarse independiente si gran parte de su consumo, que incluye productos básicos de la canasta familiar, están sujetos a la entrega de divisas para las importaciones.

En relación a PDVSA, la empresa petrolera venezolana, Pedro Burelli afirma que se ha visto obligada a diversificar sus operaciones por el manejo ideológico del Gobierno, de tal manera que sus deudas han crecido y su producción ha disminuido.

“Pasó de tener 40 mil empleados a 120 mil, sin ningún aumento en producción, con muy baja inversión y problemas estructurales. Están importando gasolina, nosotros éramos exportadores de gasolina, se habían invertido miles de millones de dólares preparando nuestras refinerías para agregarle valor a nuestro petróleo, pero ahora es diferente”, dijo Burelli.

Agregó, que actualmente Venezuela importa gasolina de EE. UU., país al que los regímenes de Hugo Chávez y Nicolás Maduro califican como “el imperio” y del que hoy reciben la mayor cantidad de divisas.

 

 

 

Fuente: AGENCIAS

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